Gracias por la visita. No olvides dejar un comentario tu opinión es muy importante!! Y si te gusta, ¡¡hazte segui!!

KISS YOU:)

Ya he puesto el videoo nuevo de Kiss You:)
Agradezco a Anónimo el link de la página de Youtube. GRACIAS ANÓNIMO:)
Decir que espero que lo disfrutéis:)
El siguiente capítulo estará el viernes seguramente.
Han empezado las clases y tendré menos tiempo para escribir pero tranquilas que intentaré subir todas las semanas. Como ya he dicho el cap. 22, que es la continuación del 21, lo colgaré el VIERNES:)
Nada, que en esta entrada os quería preguntar también que como veis el blog, lo que os gusta, lo que queráis que mejore. También os recuerdo la sección de sugerencias y la de dudas y preguntas que están ahí para lo que queráis:)
Os agradezco todo vuestro apoyo y espero que siga contando con ello
Gracias a todas las lectoras. Os quiero:)
Besitos:)

Votaciones Música:)

1 votación: Rock me y The don't know about us :) 
2 votaciones: Kiss You :)
Consejo musical: Over again (Lo pondré para la próxima vez :)
Es decir que el ganador es....
¡¡KISS YOU!!
Ahora mismo pongo la canción y espero que la disfrutéis. Mañana cambiaré el video que tenga de esta canción, por el oficial que sale mañana, día 7.
Espero que disfrutéis de la música:)
Besitos:)

Capítulo 21: Gincana navideña


Miércoles. Nueve de la mañana.
-Chicos. Es la hora de la gincana. Tenemos que ir al patio.-Informó Louis.
-Es verdad. ¡Vamos!-Exclamó Heather.
Llegaron justo a tiempo. Aquel día no había horario escolar, sino que, por motivos de la gincana, los alumnos podrían hacer lo que les apeteciese.
El director se presentó ante los alumnos.
-Ha llegado el gran día de la gincana. Hoy, tendréis que luchar para ganar el viaje a París. Solo un grupo será el vencedor. Mañana por la mañana sabréis los resultados de cual es el equipo que ganó la gincana navideña. ¡Suerte a todos! ¡Ah, y antes, tengo que apuntar un nombre para cada grupo! Así que uno de vosotros venga y me diga el nombre de su grupo.
Los diez chicos se miraron entre ellos.
-¿Qué nonbre nos ponemos?-Preguntó Abie.
-¿Qué tal: Los Harry Styles?-Preguntó Harry.
Su novia le dio una colleja.
-¡No digas bobadas!
-¡Au! No me pegues.
-Sensible.-Le recriminó Heather.
-Sensible.-Le repitió él poniendo una voz más aguda.-Eres una bruta.
-Y tú un..
-Chicos, parad.-Interrumpió Liam con una sonrisa.-Aún no me creo que seais novios, con todo lo que os peléais.
-Yo tampoco.-Admitieron los dos, al unísono. Se miraron y soltaron una carcajada.
-Bueno... ¿qué os parece: Superstars?-Preguntó Yuriko.
-No.-Negó Zayn.
-Para nada. ¡Qué pijería!-Exclamó Harry.
Yuriko le dio una colleja.
-Hoy estáis contra mí.-Se quejó el chico frotándose en la nuca.
-Todos los días estoy contra ti.-Le corrigió la oriental.
-¡Serás mala...!-Le recriminó el de cabellera rizada.
-Y...¿The adventure warriors?-Preguntó Abie, chasqueando los dedos.
-¡Suena bien!-Le apremió Kesha. Ambas chicas se chocaron los cinco.
-Bastante guay.-Admitió Louis.
-Me gusta más mi idea.. Pero, no está mal.-Afirmó Yuriko con una sonrisa.
-Entonces, votación. Que levanten la mano los que quieran: The Aventure Warriors.-Preguntó Louis. Todos los presentes comenzaron a levantar la mano uno por uno.-¡Decidido! Somos los: Adventure Warriors. Poned las manos.
Pusieron una mano encima de otra y después la elevaron a lo alto gritando:
-¡The Adventure Warriors al poder!
Niall fue a decir el nombre al director.
Tras eso esperaron unos minutos y después el director anunció:
-¡Ya tengo los nombres! Ahora empezará la gincana. ¡Coged una tarjeta cada uno del grupo!
Abie fue la que la cogió.
-¡Que comience ya!-Grito el director.
La chica morena corrió hacia sus compañeros.
-¿Qué pone?-Preguntó Yuriko, histérica.
-"La sala de la navegación"-Leyó Hayes.
-¿Navegación?-Preguntó Harry confuso.
-¡Navegación, claro!-Kesha chasqueó los dedos y la lengua ¡Lo tenía!-Seguidme.
Comenzó a correr. Escaleras, pasillos y al fin...
La sala de informática.
-¡Claro, navegar por internet!-Exclamó Niall, entendiéndolo.
Comenzaron a buscar por todos los rincones, hasta que Liam gritó:
-¡Lo encontré!
-Léelo.-Le apremió Yuriko, acercándose a él.
-Voy, voy.-El moreno de ojos color café abrió la tarjeta y comenzó a leerla.-"La siguiente tarjeta la encontrarás donde si estás malito, puedes visitar"
-En enfermería.-Respondió Harry.
Corrieron hacia allí, no sin antes dejar la primera tarjeta que habían encontrado, en su sitio.
Buscaron por todos los sitios habidos y por haber, pero ninguno la encontró.
-¿Dónde está la tarjeta?-Preguntó Louis, desesperado.
-Por aquí no está.-Aseguró Zayn.
-Ni aquí.-Negó Kesha.
Yuriko exclamó un pequeño gritito de felicidad.
-¿Lo has encontrado?-Preguntó Heahter con una sonrisa.
-No. He encontrado un bolso monísimo. ¿A qué es precioso? ¿De quién será?*¡
Heather rodó los ojos y resopló.
-¿Has mirado dentro del bolso?-Preguntó Niall.
-¡No!-Respondió rotundamente la oriental.
-¿Y a qué estás esperando?-Preguntó Bryan.
-A nada.-Sonrió.
Se quedaron un rato esperando a que lo hiciese, pero Yuriko seguía mirando el bolso, que tan mono le parecía.
-¡Ábrelo!-Exigió Heather.
-¡Ah, vale!-La oriental hizo lo que la morena le había pedido y saltó de felicidad.-¡Está aquí! Pone: "Un científico irá a ese lugar"
-Laboratorio.-Afirmó Liam.-¡Vamos!
Y comenzaron a correr, hacia el siguiente lugar, para encontrar la próxima tarjeta...
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CONTINUARÁ..!!
Aquí ha venido el último. Espero que os guste, comentéis y deis vuestra opinión sobre cada uno de los capítulo.. Este es un poco corto.. Pero quería dejaros con algo de intriga par el siguiente que será laargo, os lo aseguro:)
Espero que disfrutéis de todos los caps y comentéis:)
Besitos, lectoras:)
PD: He puesto el personaje de Holly, ¡miradlo! :)

Capítulo 20: Líos de pareja


l día siguiente, Kesha entró animadamente al instituto.
-Hola.-Saludó a su amiga Yuriko.
-Hola nena. ¿Ya estás bien?
-Sí. ¡Estoy genial!
-E igual de loca que siempre.
-¡Qué le voy a hacer!
Sonrieron.
-Bueno, mañana es el concurso navideño.¿Tienes ganas?
-¿Estás de broma? ¡Me muero de ganas!
-Yo también estoy deseando que llegue.
-Solo un día...
-Sí, solo un día..
-¿Qué te pasa?
-Nada... ¿por?
-No sé, te noto rara. Más alegre, quizá.
-Es por la nueva pareja.
-¿Nueva pareja?
-Sí. ¿No te has enterado?
-Pues..no.
La oriental la miró con una sonrisa.
-Estás un poco pérdida, ¿no?
-Un poco..-Admitió su amiga.
-Compruébalo con tus propios ojos.
-Pero..
-Ahora lo comprenderás.
Llegaron a la clase que ellas cursaban.
Entraron y allí todos sus amigos se encontraban alrededor de unas mesas.
-Hola.-Saludó la pelirroja.
-Hey. ¿Cómo está mi roja favorita?-Le saludó Harry alegremente.
-¿Y mi ricitos favorito?-Preguntó ella devolviéndole el saludo.-Bueno, ¿y quién es esa pareja nueva?
Todos se miraron entre ellos... Hasta que Yuriko comenzó a reír escandalosamente, dando con el puño en la mesa.
-¿En serio te lo has creído?
-¿Es mentira?-Preguntó ella.
-Sí. Claro. ¿Quiénes pensabas que eran?
La pelirroja resopló.
-Heather y Harry.-Admitió.
Los aludidos se miraron entre ellos.
-¿Pero qué dices?-Preguntó la morena, aparentemente molesta.
-Pues, eso. Que era la única pareja que se me ocurría.
-Para nada-.Comentó ella, sonrojándose notablemente.
-Pero te encantaría.-Dijo Harry de repente.
-A ti si que te gustaría.
-A mi sí.
Aquella afirmación hizo que la chica lo mirara a los ojos y se quedara sorprendida, sin saber bien qué decir..
-¿En serio?-Preguntó ella.
-Totalmente.
-Pero... Harry es demasiado pronto y...
-¿No decías que me querías?-Le interumpió el de cabellera rizada.
-Harry.. no es el momento para hablar de esto y lo sabes.
-¿Qué mejor momento para confesarte lo que siento delante de mis amigos?
-Yo.. no sé.
-¿No sabes? Ahora ¿no sabes?
La chica negó con la cabeza.
-Lo siento, pero ahora mismo no sé en qué pensar... Holly y tú, parecíais muy unidos, y a lo mejor yo soy la chica con la que te vas para que se te olvide de la cabeza, y no quiero ser un segundo plato.
-Heather,no eres ningún segundo plato..
-¿Y Holly, qué?
-Holly fue.. no sé... Algo extraño. Una chica que se enamoró de mi y muy atractiva físicamente, así que dije, ¿por qué no?
-Entonces..
-Ella no es nada para mí, comparada contigo,Gray. Por favor, créeme.
Heather negó con la cabeza.
-Lo siento... Tengo que pensármelo.
Y ante la mirada destrozada de el chico, y las miradas de sus amigos, confusas y sorprendidas, la chica salió de clase, apunto de comenzar a llorar.
-¿A qué esperas para correr tras ella?-Preguntó Yuriko.-Si eres un hombre, comienza correr antes de que te saque yo misma a patadas.
-Es verdad. Corre, tío.-Le animó Louis.
-Yo...
Kesha resopló, interrumpiéndolo.
-¿Es que no te das cuenta de que está loquita por ti? Lo que pasa es que sois igual de orgullosos y cabezones los dos.
Él sonrió.
-¿En serio?
-Que sí idiota.-Se desesperó Yuriko llevándose las manos a la cabeza. Después le miró directamente a los ojos y gritó.-¡Vete, AHORA!
Él se hechó un poco hacia atrás impactado por el susto y asintió con una sonrisa.
Comenzó a correr hacia la puerta, abrió y la cerró tras de sí.
Pudo ver, como Heather llevaba el gorro de la sudadera negra puesto y miraba por la ventana, hacia ningún lugar concreto.
Se acercó a ella y vio que tenía los cascos puestos.
Cogió uno y sonrió al escuchar la canción de Little Things. Heather se puso colorada, se suponía que no le gustaba One Direction.
-¿Es tu favorita?-Preguntó el chico.
-Una de ellas.-Afirmó.
Harry comenzó a cantar la parte que estaba sonando:
-You still have to squeeze into your jeans...But you're perfect to me
La chica sonrió y comenzó a cantar con él. Se sabía el estribillo de memoria.
-I won't let these little things
Slip out of my mouth
but if it's true
It's you
Oh, it's you
They add up to
I'm in love with you
And all these little things...
Los demás lo miraban, uno encima de otro, a través de la puerta entreabierta, que la habían dejado para espiarlos.
Ambos terminaron de cantar. La música se apagó.
-Te la sabes de memoria.-Sonrió él.
Ella se sonrojó.
-¿Me has oído?
-A la perfección.
-Como le cuentes algo de esto a alguien... te mato.
-Tranquila, será un secreto entre ambos.
-Vale.-Suspiró aliviada.-¿Y qué querías?
-Hablar contigo.
-¿Sobre qué?
-Sobre lo nuestro.
-¿Lo nuestro? ¿Qué tenemos nosotros exactamente?
-¿No lo sabes?
-¿Y tú?
-No puedes contestarme con una pregunta.
La morena resopló.
-Amistad tirando para algo.
-Eso mismo pienso yo. Y es así de sencillo: Nos quedamos en amistad, o hacemos que ese "algo" sea oficial. Tú y yo como pareja.
-No lo sé.
-Pero..¿me quieres?
-Harry.. ya te he dicho que sí.
-Entonces, ¿qué te preocupa?
-Que me dejes por otra.
-No voy a hacer eso.
-No lo sabes.
-Sí. Sí que lo sé. Haré todo lo posible para que nuestra relación sea estable.
Heather se llevó las manos a la cabeza y se mordió el labio inferior. ¡Malditos sentimientos!
-Harás todo lo posible... Pero no puedes evitar ser como eres, ser...así. Estar un día con una chica y al día siguiente con otra. Y siento si estoy hiriendo tus sentimientos, pero no creo que estés enamorado de mí, y por eso no quiero que salgamos para que después me hagas daño.
-No te voy a hacer daño, porque yo siento lo mismo que tú.
Ella lo miró sorprendida.
-¿De verdad estás enamorado? ¿Desde cuándo Harry Styles se enamora?
-Desde que te conocí me di cuenta de que no eras cualquier chica, y cuando te he ido conociendo poco a poco me he dado cuenta de que eres la chica más maravillosa que he visto. Y te quiero. Podemos intentarlo, sé que puede funcionar. Y si ves que lo nuestro no te cuadra, pues lo dejaremos. Pero la cuestión es intentarlo.
-No sé, Harry.
-Eres muy cabezona.
-Al igual que tú.
-Vamos a tener muchos problemas en la relación porque tenemos el mismo orgullo, la misma cabezonería y el mismo genio. Pero, ¿quién dice que no seguiremos adelante a pesar de todo lo que pase?
Ella asintió levemente.
-Tienes razón. Podemos intentarlo.-Y con una sonrisa se acercó a él, y ambos se fundieron en un beso. El primero de los muchos a partir de entonces...Hasta que..Cupido los quisiera unidos.
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Espero que os guste y comentéis:)

Capítulo 19: Bienvenido sea el novio


Las siete en punto de la tarde. Kesha terminó sus deberes, se estiró, cansada en la silla giratoria de la mesa de escritorio de su cuarto y resopló.
-¡Vaya día...!-Murmuró para sí.
Se llevó las manos al coletero y se puso más fuerte la coleta. Se bajó de la silla, cogió el ordenador y se sentó en la cama, con los pies cruzados y el portátil en frente.
Se encendió en pocos minutos, se metió en internet y esperó a que el msn se cargara.
Cogió su móvil que estaba en su mesita de noche y vio si tenía algún mensaje en el Whatsapp.
Tenía un mensaje de Yuriko.
Lo miró y ponía:
-Hola, ¿estás estudiando? Seguro que si, porque eres una empollona... sin ofender, claro, jeje. Bueno, que si tienes algún problemas con los apuntes, no dudes en llamarme y preguntarme, ¿oki doki? Bss nena.-Y al lado una carita sonriente.
La pelirroja le contestó:
-Sí, estaba estudiando y no vuelvas a llamarme empollona o te arranco la cabeza.-Una carita sonriente, en modo sarcástico.-No he tenido ningún problema, pero gracias.. Besos!!
Enviar.
La chica dio pequeños toquecitos en el colchón de su cama, aquel ordenador tardaba demasiado en conectarse.
-Pero qué le pasa..-Se preguntó.
Al fin apareció la página del msn.
-¡Por fin!-Exclamó.
Cambió su estado a Conectada y comenzó a mirar sus contactos. Yuriko no estaba, pero un mensaje de móvil le hizo comprobar que su amiga estaba hablando por el Whatsapp.
-Empollona, empollona, empollona...¿Me has arrancado la cabeza? Veo que no.
La pelirroja resopló.
-No me tientes..-Escribió.
Volvió a mirar el msn. Bryan estaba conectado.
Lo puso en seguida.
-Hola.-Tecleó.
Tras unos segundos el chico le contestó.
-Hola.
A la pelirroja le llegó una petición de videochat. Lo aceptó enseguida.
Se vieron cara a cara. Él, sentado en su cama, con una camiseta blanca y una camisa encima a cuadros, con unos vaqueros azules.
Ella con el pijama de una vaquita. La camiseta negra, con una vaca y bajo ellas unas letras en azul: I LOVE MOO.
El pantalón parecido a la pie de una vaca, con el cordón azul.


-Me encanta tu pijama.-Señaló el chico con una sonrisa.
Ella se miró y sonrió.
-¡A mí también! ¿A que es precioso?
-Sí. Te queda muy bien.
-Mira, parezco una modelo y todo.
La chica se levantó, dejó el portátil en la cama y levantó un poco la cámara para que pudiese verla mejor. Se puso una mano en la cintura y comenzó a caminar como si de una modelo se tratase. Una vuelta sobre sí misma y le regaló un beso en el aire.
Él soltó una carcajada.
-Me ha encantado mi baile personal.
-¿Sí? Pues ese era el único que tenía. Se han acabado los bailes por hoy.
Y ambos sonrieron.
El pitido del móvil de la chica los sobresaltó.
-Yuriko.-Indicó moviendo el móvil.
-Espero que no vuelva a ser otra clase de japonés. En la otra ya me dio bastante. No sé como aguanté.
Kesha soltó una carcajada.
-Tampoco fue para tanto.
-Si...
Se calla, mientras ella lee el mensaje.
-No te tiento porque me tengo que ir ya, pero que sepas que mañana vuelvo a molestarte. Un beso.-La frase acompañada de un lacasito amarillo guiñando un ojo y dándose la vuelta.
-Adiós. Un beso. Hasta mañana.-Y una carita besando a otra.
Apagó el móvil.
Miró a su amigo y sonrió.
-¿Qué? ¿Otra clase?-Preguntó él.
La chica negó con la cabeza.
-No. Ya no, y mucho mejor. No le recuerdes lo de la clase por si acaso. No vaya a ser que mañana nos de el día con el japonés.
-Sí, tienes razón.
Y de repente, la puerta de la chica se abrió.
Candy entró aceleradamente en el cuarto y miró a su hermana con una sonrisa.
-¿Qué tal?
-¿Qué tal qué?-Preguntó la pelirroja.
-Que, como estoy. ¿Estoy guapa?
La hermana mayor miró a su hermana detenidamente. Sí. Estaba realmente preciosa, y es que a sus dieciséis años, Candy era la chica más guapa de su clase y una de las más apreciadas en todo el instituto. Ese día llevaba un precioso vestido azul, de diferentes tonalidades, que entallaba perfectamente en sí. 


Su pelo dorado estaba onduado y le llegaba hasta la espalda. Iba maquillada, pero
poco. Su sonrisa natural le hacía especial y sus preciosos tacones que conjuntaban con el vestido le sentaban a la perfección.
-Sí. Estás preciosa.
-¿En serio?-La rubia sonrió mirándose detenenidamente.
-Sí. Cien por cien segura.
-Gracias. ¡Ah, por cierto! Cámbiate, viene William a cenar hoy. Dentro de media hora aproximadamente.
La pelirroja resopló.
-Podías habérmelo dicho antes.
-Estaba cambiándome y poniéndome mona...Lo siento..¡Adiós!-Y salió por la puerta, cerrándola tras de sí.
-Vale, Bryan. Tengo que dejarte. Ya lo has oído, ¿no?
-Sí. Pero me quedaré aquí. Quita la cam y después me enseñas como estás. Así te doy yo el visto bueno.
-Vale.
Apagaron la cam y Kesha escribió.
-Tardo unos minutos.-Y una carita sonriente al lado.
-Estaré esperando.
La chica abrió el armario.
Se puso un vestido celeste de flores, una chaqueta vaquera sin mangas y unas botas bajitas, marrones con tacón.


Se dejó el pelo suelto y bien peinado. Encendió la cam y miró a través de ella, donde su amigo estaba.
-¿Y bien?-Preguntó dando una vuelta sobre sí misma.
-Estás guapísima.
-¿En serio?
-Ajá.
-¡Qué bien! Gracias Bryan.
-Nos vemos mañana en clase.
-Sí. Adiós.
Un último saludo y ambos apagaron las cams.
La chica bajó.
-¿Qué tal estoy?-Preguntó a su hermana.
-Muy guapa. Espero que William no cambie de idea y te quiera a ti. Estás realmente preciosa.
-No me va a querer a mi, no seas tonta.
-Bueno... Eso espero que si no.-La rubia cogió un cuchillo y señaló a su hermana.-Te las verás conmigo.
La pelirroja soltó una carcajada, y su hermana esbozó una sonrisa.
Richard bajó, también elegante, con un traje de chaquet negro y una corbata rosa.
-¿Cómo estoy?-Preguntó con aire misterioso.
-Bien...-Respondió Candy. Intercambio de miradas entre las hermanas y volvieron a mirar a su padre.
-¿Y esa corbata?-Preguntaron al unísono.
-¿No os gusta? El rosa me queda extremadamente bien.
-Sí...-Asintió Kesha.-¿Pero no decías que odiabas ese color?
-Ya. Pero si me queda tan bien, no puedo rechazarla, ¿no?
Kesha y Candy se miraron. La verdad es que le sentaba de maravilla aquella corabata.
-Estás muy bien.-Sonrió Candy en último lugar.
La pequeña Susi bajó de las escaleras. Llevaba un precioso vestidito marrón claro, unos leotardos burdeos y los zapatos a juego.
-¡Qué guapa está mi niña!-Kesha se agachó y le dio un enorme abrazo.
-¿Estoy guapa de verdad?-Preguntó Susi.
-Preciosa.-Recalcó Candy esbozando una sonrisa.
Tras unos minutos preparando todo, el timbre los sobresaltó.
Candy fue la que abrió la puerta.
William, con un precioso traje de chaqueta negro y una preciosa sonrisa saludó:
-Hola.
Y ante a la atónita mirada de sus hijas, Richard se acercó a él y le dio un abrazo.
-Bienvenido sea el novio.
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Espero que os guste y...¡Comentad!

Capítulo 18: La amistad es la mejor medicina


Al día siguiente, Kesha se despertó.
-¿Por qué siento un pinchazo en la cabeza?-Se preguntó mientras se ponía ambas manos en cada lado de la cabeza.-¡Au...!-Se quejó.


Se levantó sin muchos ánimos, abrió el armario y se puso una sudaera rosa, unos vaqueros, unos deportes blancos y una cola en su pelo pelirrojo.


Bajó lentamente las escaleras, con la maleta a cuestas y entró en la cocina.
-¡Buenos días!-Le saludó su padre, alegremente.
-Bueno días.-Dijo ella sin muchas ganas. Se sentó en una silla y apoyó su cabeza en
la mesa, cerró los ojos y resopló.
-¿Qué te pasa?-Preguntó Richard.
-La cabeza me da vueltas..-Respondió la pelirroja.
-¡Vaya! Espera aquí.-El padre se fue, y volvió con un termómetro.-Abre la boca.
La chica hizo lo que su padre le pedía. Él le puso el termómetro.
-Vale ciérrala.
La pelirroja cerró su boca.
-Ahora espera un poco.
Tras un par de minutos, un pitido, procedente de la boca de la chica sonó.
-Es el termómetro.-Informó el padre. Le sacó el termómetro y lo miró.-Tienes fiebre. 39'5. No vas a poder ir hoy al instituto.
-¡Jo!-Se lamentó la chica.
Candy bajó corriendo.
-¡Hermana, llegamos tarde!-Exclamó.
-No puedo ir. Tengo 39'5 de fiebre.-Le informó la pelirroja.
-¡Oh, vaya! Entonces, ¿quién me lleva?
-Yo.-Respondió el padre.-¿Te puedes quedar con tu hermana?
-Claro.-Contestó la pelirroja con una sonrisa.
-Bien. Después, la llevaremos al colegio y nos iremos a que te vea el médico. ¿Va?
La chica asintió con la cabeza.
-Ahora venimos. ¡Adiós!
Se despidieron y cerraron la puerta.
La pelirroja, subió lentamente a su cuarto. Miró el reloj. Aún no habían entrado en clase. Cogió el móvil y marcó el número de su amiga Yuriko.
-¿Kesha?-Preguntó la oriental al otro lado del teléfono.
-Hola.. Yuriko, no voy a poder ir hoy a clase.. Me duele la cabeza y tengo mucha fiebre.
-¿En serio?
-Sí.
-¡Vaya...! Qué mal, ¿no? No te preocupes por los deberes, yo te los llevo esta tarde, así como los apuntes y todo.
-Arigato.-Agradeció la pelirroja en japonés.
Yuriko soltó una carcajada.
-Parece que la clase del otro día en japonés, sirvió para algo.
-Sí, parece que sí. Bueno adiós, te veré luego.
-Adiós.
Ambas colgaron.
Kesha fue hacia la habitación de su hermana pequeña. La vio en la cama, abrazada a su muñeca favorita.
-Susi, Susi.-Intentó despertarla con delicadeza.-¡A levantarse, que hay que ir al cole!
La pequeña se despertó y se frotó los ojos con sus pequeñas manita.
-Hola..¿Qué haces aquí?
-Tengo fiebre y no puedo ir a clase.-Le explicó mientras le comenzaba a cambiar el pijama y a ponerle la ropa para ir al colegio.
-Entonces, si yo tengo fiebre no puedo ir al cole.
-Claro que no. Cuando alguien tiene fiebre, tiene que descansar, para recuperarse pronto. ¿Lo entiendes?
La pequeña asintió con la cabeza, mientras sonreía.
-Muy bien. Ya estás lista. ¡A desayunar!
Ambas bajaron, Kesha preparó un gran tazón de cereales para la pequeña y se los puso en la mesa.
-Venga, cómetelos todos.
-Sí.
Tras unos minutos, Susi terminó de comer.
El padre llegó.
-Vale, ¿preparada Susi?-Preguntó.
-Aún no. Tengo que lavarme los dientes y coger la maleta.
-Vale. Anda corre al baño.
La pequeña corrió hacia el lavabo, se lavó los dientes, fue hacia su cuarto, cogió la maleta y bajó.
-¡Ya estoy!-Exclamó con una sonrisa.
-Muy bien, ponte el abriguito.-Richard le ayudó a ponérselo y le colocó la mochila en la espalda.-¡Vámonos!
Salieron, se metieron en el coche y tras unos minutos llegaron.
-Papá. Salgo yo. Espérame aquí.-Dijo Kesha.
-Un besito a papá.-Ordenó Richard a su hija pequeña.
Susi se acercó y le dio un sonoro beso en la mejilla. Se bajó del coche y le cogió la mano a su hermana.
Anduvieron hacia la puerta.
-Vale, entra. Un beso.-Kesha puso la mejilla y su hermana se lo dio.-Ten cuidado. -Adiós.
La menor de las hermanas Stadler movió la mano en señal de despedida y se perdió entre el gran barullo de niños.
La pelirroja entró en el coche.
-Ya está.-Dijo mientras se ponía el cinturón.
-Vale.
Arrancó y comenzó a conducir. Tras unos minutos llegaron a la consulta del médico.
Richard llamó a la puerta con los nudillos.
-¡Se puede!-Informó una voz grave al otro lado de la puerta.
El padre giró el pomo y tanto él como su hija entraron en la consulta.
-Buenos días Richard.-Saludó al hombre, estrechándole la mano. Después se fijó en Kesha y sonrió.-Hola querida.
-Hola doctor.-Saludó ella con un ápice de sonrisa.
El doctor se volvió a sentar y los otros dos lo imitaron.
-Bueno, ¿a qué se debe esta visita?-Preguntó.
-Esta mañana tuvo 39'5 de fiebre.-Explicó el padre.
-¿39'5? ¡Vaya, eso es mucha fiebre, para una chica tan sana como tú!
Kesha tragó saliva, se ponía nerviosa en las consultas de los médicos. Le pasaba
desde que era pequeña.
-Bueno, vamos a revisarte. Siéntate en la camilla.
La pelirroja asintió e hizo lo que el doctor le había pedido.
Tras unas observaciones le contestó:
-No es nada. Es un simple dolor de cabeza, que ha hecho que le entre algo de fiebre. Pero ya estás mejor. Le recetaré unas pastillas y mañana estarás tan sana como una manzana.
La chica sonrió ante la rima del doctor, esa que tantas y tantas veces había escuchado decir de su boca; y suspiró aliviada.
-Vale.-Entregó a Richard un bote de pastillas.-Tres veces al día durante tres días. Ahora, cuando llegue a casa deberá tomarse una. Otra después de comer y la última tras la cena. ¿Lo ha entendido?
-Claro que sí, doctor.
-Vale..Y otra cosa..Hoy debe reposar. Pero mañana, martes, si no tiene fiebre, podrá ir al instituto. ¡Ah! Y dale la pastilla el miércoles, por si acaso, no vaya a ser que empeore.
-Vale. Que aunque esté bien el miércoles le dé la pastilla todo el día, ¿no es así?
-Justamente eso.
-Bien. Gracias doctor.
-De nada.
Padre e hija iban a irse cuando el doctor les paró con su habitual voz grave:
-¡Esperen, esperen!
-¿Qué pasa?-Preguntó Richard.
El doctor sacó del bolsillo de su bata blanca un chupa chups sin azúcar de color amarillo. Sabor a limón
-Para Kesha.-Sonrió mientras miraba a la jovencita.
La pelirroja sonrió, y se acordó de cuando era pequeña. Cuando iba con su padre y con su madre a la consulta del médico. Y ese mismo doctor, que ahora estaba, le miraba y decía: "Estás sana como una manzana" Siempre con su misma rima. Ella sonreía, le confesaba de que estaba un poco nerviosa y él amablemente, le regalaba un chupa chups sin azúcar. Y ese chupa chups, que al principio era una muestra para que no tuviera miedo de ir allí, se convirtió en un trato especial entre el doctor y ella. Y es que, al final le acabó gustando ir allí, hablar con su amigo el doctor y salir con su chupa chups en mano y sus padres en cada lado para protegerla..
-Gracias.-Contestó la pelirroja tras despertar de su trance.
-Sé que te gustan.
Kesha asintió con una sonrisa.
-Adiós.-Se despidió.
-Adiós jovencita. Adiós Richard.
-Adiós doctor.
Padre e hija salieron de la consulta y se montaron en el coche.
Kesha miró su chupa chups de limón.
-Mi favorito.-Murmuró.
-¿Qué?-Preguntó él.
-Mi chupa chups favorito. El de limón..¿Cómo se ha podido acordar?-Preguntó.
-Venías aquí mucho.
-Ya.. Pero seguro que no era la única niña que venía.
-¿Qué hay de malo en eso?
-No es malo...Es algo bueno, pero..¿por qué se acuerda de mí y no de otra niña?
-Porque le tenías mucho aprecio al doctor.
-Ya...-Suspiró.-Es verdad. Me acuerdo a la perfección de cuando veníamos aquí.
-Yo también me acuerdo.
-Bueno. ¿Vamos a casa?-Preguntó ella intentando cambiar de conversación para alegrarse un poco.
-Sí. ¡A casa!-Exclamó Richard.
El padre arrancó el coche y en pocos minutos llegaron.
Entraron en la casa.
-Siéntate en el sofá y pon la tele. Te voy a preparar la medicina y un vaso de agua para que te lo tragues bien, ¿vale?
-Va.
La chica cogió una manta, se sentó en el sofá del salón y se tapó hasta arriba. Después cogió el mando y puso Clan, donde salía Hora de Aventuras. Flinn y Jake rescatando a la princesa Chicle del malvado Rey Hielo.
-Aquí tienes.-Richard le tendió la pastilla y el vaso de agua.
-Gracias.
La chica se tomó aquella extraña pastilla azul en forma cilíndrica y se bebió el vaso de agua de un trago. Tosió un par de veces por su rápidez en beber, pero después respiró hondo y suspiró aliviada.
-¿Ya?-Preguntó el padre.
-Sí.-Le dio el vaso vacío.
-Vale. Pues descansa un rato.
-Te haré caso.-Respondió la chica.
Se tumbó en el sofá y viendo los dibujos animados, se quedó dormida, entrando en un profundo sueño...
-¡Kesha, Kesha!-Le llamó su padre.
-Un poquito más.-Pidió con voz adormecida.
-Son las tres menos cuarto. Tienes que cuidar a Susi mientras voy a recoger a tu hermana.
-¿Las tres menos cuarto?-Preguntó sobresaltada.
-Sí. ¿Qué hora creías que era?
-No lo sé. Estaba tan dormida... Ya no me duele la cabeza.
-Eso es bueno.
-Sí..
-Bueno, quédate con Susi que voy a recoger a tu hermana.
-Vale.
La pelirroja se puso en pie, se frotó los ojos con las manos y se desperezó.
Después fue hacia la cocina, donde Susi comía un plato de sopa.
-¿Te gusta?-Preguntó la mayor.
-No.-Respondió rotundamente la pequeña.
-Venga, que si te lo comes ahora, después te daré una chuche.-Le propuso Kesha con una sonrisa.
-Eso es "sobono"-Se quejó Susi.
-¿Sobono?
-Sí. "Sobono".
La pelirroja entendió lo que la pequeña quería decir y soltó una carcajada.
-Es soborno, no sobono.-Explicó.
-Eso, eso.. Lo que yo he dicho soborno.
-Tú habías dicho sobono.
-Bueno..¡lo que sea!
-No. Eso no es soborno... Además, ¿dónde has escuchado tú esa palabra?
-Pues de los dibujos que ve papá en la uno.
-Esos dibujos se llaman telediario.
-¿Hoy me vas a contradecir en todo?
-No. Anda come y te doy la chuche.
-Jo..Es que no me gusta.
-Pero tienes que comer un poco, Susi.
-Bff. Vale... Pero después me das dos chuches.-Y con sus pequeños deditos señaló el número dos.-¿Va?
-Venga, va.
-¡Bien!
-Pero cómetelo todo.
-Que si pesada.
-¡Oye! No me llames pesada. Lo hago por tu bien.
-¿Por mi bien? ¡Si me obligas a comer lo que no me gusta!
-Porque tienes que comer de todo.
-Jum.-La pequeña se cruzó de brazos e hinfló sus mofletes con el ceño fruncido, haciéndose la enfadada.
-Susi. Tienes que comer.
-¡No quiero!
-Te he dicho que a comer.
-¡No!
-Te quedas sin chuches todo el día, y vas a tener la sopa para merendar, para cenar, para mañana de desayunar... Y cuando tengas hambre, seguro que te la comes.
Kesha cogió el plato y lo metió en el microondas. Lo cerró pero no lo puso en marcha, sino que lo dejó así.
-Papá me dará galletas.-Se defendió la pequeña mientras sacaba la lengua a su hermana mayor.
-Ten por seguro que eso no pasará.-Le advirtió la pelirroja.-Papá me dará la razón.
Susi salió al salón y puso Bob Esponja, sus dibujitos preferidos.
La primogénita resopló.. ¡Vaya con su hermana pequeña! Tenía un genio. Como el de ella, y aunque le costó reconocerlo, era verdad. Se acordaba de cuando era pequeña y no quería comer una cosa... Por mucho que sus padres insisitieran, no lo comía.
El pórtico de la puerta al abrirse hizo que se sobresaltara.
-Hola.-Saludó Kesha frotándose los ojos.
-Hola, hermanita.
-Papá, tengo que hablar contigo sobre Susi.-Informó Kesha.
-Ahora no. Tienes visita.-Le contestó Richard.
La chica miró por la puerta y pudo ver a nueve chicos, juntos, con una gran sonrisa.
-¿Qué hacéis aquí?-Preguntó al pelirroja sorprendida, pero feliz.
-Estás malita, ¿no? Pues hemos venido a verte.-Aclaró Abie con una sonrisa.-Yuriko nos lo contó todo.
-¡No te quedas callada, oriental!-Le recriminó Kesha a su amiga, en broma.-¡Pasad!
-Vale.-Respondieron.
-Papá. Mi pandillita de amigos.-Presentó.-A los cinco ya los conoces, a Yuriko también, esta es Abie, Bryan lo conoces y ella es Heather.-La chica fue presentando uno a uno conforme los iba viendo.
-¡Heather! ¿Estás mejor?
La chica le miró interrogante.
-Por lo de la fiesta.-Aclaró el hombre.
-¡Ah, sí! Gracias por preguntar, señor Stadler.
Él sonrió.
-Bueno, os dejo solos. Vamos Candy, a comer.
-Sí, papá. Adiós chicos, me alegro mucho veros.
-¡Eh, espera!-Le paró Harry.
-¿Qué?-Preguntó ella.
Harry sacó de su mochila algo, que los demás no pudieron ver.
-¿Tienes un rotulador?-Preguntó a la rubia.
-Claro.-Contestó ella, y de su estuche rosa sacó un permanente negro.
El chico lo cogió.
-Gracias.-Y con él pintarraqueó algo en lo que tenía entre las manos.-Toma.-Le tendió un disco y el boli.
Candy lo miró y se quedó con la boca abierta.
-¡El disco de Take Me Home firmado y dedicado por ti! ¡Para mí!-La chica saltó de felicidad, se acercó a él y le dio un gran abrazo.-Muchas gracias, Harry. Me encanta.-Y volvió a abrazarlo, emocionada.
Salió corriendo a la cocina, con el disco entre sus brazos.
-¿Qué le has puesto?-Preguntó Kesha, curiosa.
-Para la mayor directioner. Te quiere, Harry Styles.
-¿A cuántas le has puesto eso?
-No llevo la cuenta.-Bromeó mientras guiñaba un ojo.
-Tonto.-Y le dio una colleja.
-No me toques roja.
-Cállate ricitos.
Y rieron.
Estuvieron un rato hablando, los diez. Kesha les agradeció haber estado allí, para traerle los deberes, y pasarse un rato solo para estar con ella y animarla.
Cuando se fueron sonrió para sí.
Las pastillas habían aliviado su dolor de cabeza, pero la visita de sus amigos le había reanimado de un modo que ninguna pastilla en el mundo hubiera podido hacer. La amistad es la mejor de las medicina.
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Cap 18. Espero que os guste:)