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Capítulo 68: A la caza del traidor...


Richard contempló el reloj que reposaba en la pared de la cocina. Ya eran más de las diez de la noche y Kesha no había llegado y ni siquiera había avisado para quedarse a cenar en casa de los hermanos Linkin.
-Voy a hacer una llamada.-Dijo dirigiéndose a Gin con una mirada de elocuencia. Ella se dio rápidamente cuenta de que iba a llamar a su primogénita y sonrió, asintiendo a la vez.
El hombre salió de la cocina y se sentó algo inquieto en el sofá del salón. Tecleó el número que se sabía de memoria y llamó. Una vez. Dos. Tres. Cuatro. A la quinta colgó con molestia ante la estúpida voz de aquella mujer que no era su hija y que solo servía para descontentarlo. Decidió llamar directamente a la casa de los Linkin y así lo hizo.

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-¡Callarse, está sonando el teléfono!-Pidió Brendon corriendo a cogerlo y en cuanto llegó a él dio a la tecla verde y se lo colocó en la oreja. Al menos las risas de sus amigos ya se habían extinguido y sólo reinaba el silencio.-Hola Kesha.-Cuatro pares de miradas se dirigieron hacia él sonriendo al ver la cara sonrojada del moreno.
-No Brendon, no soy Kesha. Soy Richard.
El joven abrió los ojos como platos, confundido y avergonzado.
-Eh... esto... Lo siento Richard, pensé que era su hija.
A George se le escapó una carcajada y Ben, que estaba a su lado, le pegó en el hombro e hizo que se callara. Tras unos segundos Amy le tapó la boca con la mano al ver que iba a volver a reírse.
-¿No está Kesha con vosotros?-Preguntó Richard entonces algo desolado.
-No. Pensé que ya había llegado a casa. Salió hace tres cuartos de hora o así, ya tendría que haber llegado.
-Vaya... Pensaba que estaría allí. Aún no ha llegado a casa.
-No se preocupe, la llamaré ahora mismo.-Respondió el chico algo extrañado por la desaparición de su novia.
-Eso ya lo he hecho, la he llamado cinco veces y siempre sale el contestador.
-Maldita sea...-Murmuró el joven, ya preocupado. Se acercó hacia sus amigos con el teléfono y lo puso en manos libres.-Richard, Kesha puede estar con algún amigo o amiga suya. Nosotros llamaremos a Yuriko, creo que Amy tiene su número.-Brendon miró a su hermana y ésta asintió rápidamente. ¿Qué estaba pasando?-Usted llame a... no sé... ¿con quién cree que puede estar?
Richard dudó un instante.
-Tal vez con una chica llamada Abie... o tal vez con alguno de los chicos de One Direction. Hoy nos los hemos encontrado después de mucho tiempo.
-Está bien. Si ninguno está con ella llame otra vez e iremos hacia su casa para buscarla todos juntos.
-Bien. Te llamo con lo que sea.
-Sí. Adiós.
-Adiós.
El moreno colgó y miró a los demás, que no le quitaban ojo.
-Kesha no está en su casa y no coge el móvil.
Amy abrió mucho los ojos, sorprendida.
-Voy a llamar a Yuriko ahora mismo.-Cogió su móvil y buscó la agenda el número de su nueva amiga tan simpática y habladora.

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Richard entró en la cocina. Sentía que Kesha estaba en peligro, y sus deducciones eran bastantes acertadas...
-¿Qué pasa papá?-Preguntó Candy en cuanto lo vio sentarse y buscando algo en su móvil.
El hombre alzó la vista hacia el rostro de su hija. Luego sus ojos se dirigieron hacia Susi. La pequeña parecía algo asustada. Sonrió y contestó.
-Nada, nada. Anda pequeña, ¿por qué no pones la mesa?
La pequeña de ya seis años se bajó del banquito de un salto y anduvo hacia la puerta. En cuanto estuvo a punto de salir se giró y dijo en voz alta.
-Sólo quieres echarme para que no me entere de lo que hablas con ellas. Gin lleva aquí menos tiempo y ya le cuentas tus secretos. ¡No es justo!
-Susi cariño...
-¡No! No quiero saber nada. Sólo quiero que venga Kesha. Ella y Candy son las única que me entienden desde que mamá no está.
La pequeña se giró indignada y salió de la habitación. Richard sintió una gran opresión el pecho. Primero perdía a su mujer, la madre de sus hijas, luego a Kesha y ahora a su hija pequeña. La había defraudado con tan sólo seis años que tenía.
¿Qué estaría haciendo mal como padre? Se sintió mal consigo mismo, pero entonces una mano se apoyó en su hombro.
-Papá. ¿Qué ha pasado?
¡Ah sí! Aún le quedaba la rubia. A ella no le había fallado aún. ¿O tal vez sí y ni siquiera se había dado cuenta?
-Kesha ha desaparecido.-Contestó con un nudo en la garganta.
Candy se llevó las manos a la boca y comenzó a llorar en silencio. Sabía que ya habían sido dos muertes en casi un año y medio. No quería que esa lista aumentara y menos aún que fuera su hermana la siguiente.
Se sentó al lado de su padre y se abrazó a él.
-Tenemos que hacer algo.-Dijo entre sollozos.
-Llamaremos a los chicos de One Direction y a Abie, tal vez esté con ellos.
La joven asintió y Gin se les unió.
-Os ayudaré para llamar y así disminuiremos antes la lista.
Los otros dos aceptaron. Y justo cuando el hombre iba a buscar en su agenda, alguien le llamó.
-¿Si?-Lo cogió corriendo esperando que fuera Kesha, sin reparar en el locutor.

-Soy Robin Thompson del departamento de policía nacional. ¿Es usted Richard Stadler?
-Así es.
-Hemos encontrado a su hija.

Minutos antes

Los disparos resonando en toda la estancia. Abigal de repente se dio cuenta de su error. ¡El silenciador!
-¡Maldita sea mocosa! Todos me habrá oido. ¡Por tu culpa!-Gritó entrando en cólera.
Pero Kesha no la oía. Estaba semi insconciente en el suelo. La morena decidió terminar lo que había empezado. Cogió a Kesha de su camiseta y le estampó contra el gran palo de madera que tenía detrás. De repente, la cabeza de la pelirroja comenzó a sangrar un poco. Se había hecho una brecha. Abigal la soltó y le quitó tanto la cuerda de las manos como la de los pies, dejándola tumbada en el suelo. Salió de allí a toda velocidad y, cogiendo sólo las cosas que necesitaba salió de aquel sótano y luego de la casa.
Se dio bastante prisa en entrar en el coche. Vio cómo la pareja de ancianos que vivían justo al lado suya salían de la casa para ver si pasaba algo y la morena arrancó y se dio la fuga.
La mujer mayor no dudó en llamar a la policía.
Y en cuanto el coche patrulla llegó, un par de agentes entraron a registrar la casa, mientras otro hacía algunas preguntas al matrimonio.
Los policías no tardaron en salir. Uno de ellos llevaba a Kesha y rápidamente dijo con voz autoritaria:
-Llamad a una ambulancia. Ha recibido una bala en el costado y otra en la pierna. Además tiene una gran herida en la cabeza. Apenas le noto el pulso.

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Richard, Gin y Candy iban de camino al hospital central. Habían dejado a Susi en casa de Evelyn, quien se había quedado muy preocupada.
Candy también había llamado a Brendon e irían los cinco amigo hacia allí, junto con Yuriko.
No tardaron en llegar. Richard, quien conducía, encontró un sitio cerca de la puerta. Bajaron a toda prisa y al entrar lo primero que hicieron fue ir a recepción a pedir la habitación. En cuanto subieron vieron a un par de agentes de policía.
-¿Dónde está mi hija?-Preguntó Richard hablando atropelladamente.
-Tranquilícese.-Pidió el más bajito.-No puede verla ahora mismo. Tendrá que esperar a recibir noticias. Según los testigos que escucharon el disparo, la chica que vivía en esa casa se llamaba Abigal.
-Lo sé. Mató hace un año a Bryan Harrison.
-Así es...-Asintió el policía.
-Y aún así ha escapado de la justicia.
-Haremos lo que podamos para encontrarla.
-Eso espero.-Respondió Richard con dureza.
-Hemos encontrado una carpeta donde se encontraba una foto de su hija, junto a otras nueve. También está la de Bryan Harrison, pero la verdad es que su foto está tachada. Y la de Heather tiene una raya de la X, pero no llega a formarse la letra. No sabemos qué puede significar.
-Ni yo.-Negó el hombre.-Que yo sepa la chica está muerta, a mi hija le llegó una foto de la morena con una bala en la cabeza.
Ambos policías estaban al tanto porque habían puesto algunos agentes alrededor de la casa de los Stadler. De poco había servido...
-Lo sabemos. Puede que haya dos muertos y no queremos que la lista siga.
-Y recen para que no sean tres.-Sus palabras no mostraban piedad y compasión, sino más bien parecían una amenaza.
-Siguen registrando la casa de Abigal, pero nosotros estaremos cerca por si nos necesita.-El policía bajito le tendió la mano a Richard y éste se la estrechó cordialmente. Luego se despidió del otro y se dirigió a sentarse al lado de Candy. La rubia le cogió la mano y el hombre le dedicó una sonrisa para que se tranquilizara. La chica apoyó su cabeza en el hombro y suspiró.
Pronto estuvieron los seis amigos.
-¿Aún no saben nada?-Preguntó Marchel, como siempre al mando de la situación.
-No, nada. No nos dejan verla.-Respondió Richard.
Los jóvenes se sentaron y esperaron impacientes a alguna noticia que les siguiera dando esperanzas.

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Harry llegó a su casa, la que compartía con los demás chicos, y entró en la cocina. Allí estaban Lidia, Niall y Claudia.
-Hola.-Saludó el joven cantante.
Los tres alzaron la vista del cuaderno. Claudia le sonrió, Niall alzó la mano y Lidia simplemente levantó un poco la barbilla en un gesto de saludo.
-¿Y Daisy?-Preguntó el rubio.
-No nos dejan verla y Louis está bastante preocupado. Ella sólo está de seis meses y lo más probable es que el feto no sobreviva. Aunque esperamos que sí lo haga...
-Hay que intentar ser positivos. Tenemos que convencernos de que vivirá.-Respondió Claudia con voz alta y clara.
Harry asintió distraídamente sin prestar demasiada atención a la chica.
-Y vosotros, ¿qué hacéis?
-La lista del baile de verano.-Contestó Lidia, mientras daba vueltas al boli entre sus dedos.-¿Con quién irás?
-No creo que vaya.-El cantante de cabello rizada hizo una mueca y se encogió de hombros.-¿Con quién iréis vosotros?
-Con un amigo de clase de informática, se llama Nico.-Dijo Lidia y luego miró instintivamente a Niall.
-Yo iré con Raquella.
-¿Raquella?-Harry se quedó sorprendido.
-Sí, vamos como pareja oficial de mejores amigos.-Dijo Niall con orgullo.
-Ya...-El moreno alzó ambas cejas y sonrió encantadoramente.
-¿Por qué no vas con Claudia?
En ese momento todas las miradas se dirigieron hacia Lidia. La joven parpadeó con inocencia.
-¿He dicho algo malo?-Preguntó frunciendo el ceño.
-No... Simplemente ya lo has oído. Lo más probable es que no vaya.-Contestó Claudia con serenidad.
-En cualquier caso no creo que fuera con ella.-Añadió Harry.-Si no con Kesha.
Niall se sorprendió por lo que acababa de decir y Claudia se sintió triste. ¿Es que ya había otra chica en el corazón de Harry?
-¿Con qué Kesha?-Preguntó el rubio.
-Kesha Stadler.-Respondió Harry con lentitud.
-Estás de coña, ¿verdad?
-No.-El moreno negó con rotundidad.-Estoy totalmente en serio. Sería una gran oportunidad para pasar el baile de verano todos los Adventures Warriors.
-No creo que eso fuera lo más conveniente. Kesha estaría como tu pareja y...-Se quedó callado unos segundos.-Y nada. No puedo mandarte nada.
-Puedes ir tú con ella si quieres...
-No. Voy a ir con Raquella. Es mi mejor amiga y Kesha para mí es una simple conocida.
-Que fue tu novia.-Recordó el moreno.
Ambas chicas se miraron ante lo último que acababan de oír, algo asombradas.
Niall se frotó los ojos, cansado.
-Igual que Claris...-Murmuró con pesadumbra, recordando a las dos únicas chicas con las que había estado totalmente en serio y con las que se imaginaba un futuro que no
había podido ocurrir.-Lo que quiero decir es que si vas con Kesha, todo sería incómodo.
-¿Por qué? ¿Es que acaso aún la quieres?
El rubio se quedó callado, e inquieto, ¿a qué venían esas preguntas? ¿La seguía queriendo? Aquella mañana la había visto de nuevo después de tanto tiempo. No se habían saludado como anteriormente con abrazos y bromas (y mucho menos besos). Había sido todo muy tenso, pero algo entre ambos seguía reaccionando de la misma manera que cuando se conocieron. Aquella especie de timidez, aquella especie de conexión con la mirada que decía más que las palabras.
-Ella tiene novio.-Se limitó a contestar.
-Y tú también tuviste novia.
Claris. Niall se centró en aquella morena de ojazos azules tan divertida y alegre. Claramente por ella sí sentía algo. Pero, ¿y por Kesha?
-Tal vez...-Suspiró y murmuró para sí: "Nunca se deja de querer del todo a alguien". Luego miró a su amigo y alzó una ceja.-Pero entonces, ¿con quién irás?
Harry hizo una mueca.
-Con Alba del Águila. Apúntame con ella. Hace tiempo que no la veo, y quiero mucho a esa chica.
Lidia asintió y escribió al final de la lista ambos nombres.
Claudia tragó saliva. Tenía un pequeño nudo en la garganta.
-Chicos.-La voz apenas salió de su garganta, así que carraspeó un poco y dijo en voz más alta y clara.-Tengo que irme.-Se levantó de su silla y cogió la bolsa de plástico en color marrón que llevaba consigo.-Tomad, cenad vosotros, no me he dado cuenta de que había quedado con mi padre.-Mintió.
-¡Hey! Deberías quedarte Clau, siempre cenamos juntos.-Sonrió Niall y le guiñó un ojo.
-No, en serio, no tengo tiempo. Me voy ya. Adiós.-Se despidió de sus amigos y salió rápidamente de allí.
Niall miró el contenido de aquella bolsa, aunque bien sabía qué iba a encontrar. Dos fiambreras. Una roja y una azul. Además de algunas bebidas que tendrían que poner a enfríar, que dejó dentro de la bolsa.
-Toma. Deberías abrirlas.-Le dijo a Harry.
El aludido se quedó sorprendido y miró a Lidia quien esbozó una media sonrisa con un gesto de: "Hazlo". Acto seguido, los dos amigos salieron de la cocina, dejándolo solo.
El cantante frunció el ceño. No entendía nada, así que abrió primeramente la fiambrera azul, encontrando varios tacos, una de sus comida favoritas desde siempre.
Luego la roja, donde había una tableta de chocolate y una nota en color rosa: "¡Oh, querida tableta de chocolate, tengo el honor de comerte y endulzarme con tu sabor! No te preocupes, estás en buenas manos. Papá Hazza te cuidará."
Harry no pudo evitar sonreír. Aquella frase la había dicho en cuanto consiguió una tableta de chocolate en un concurso de una feria que habían puesto cerca de Londres. Claro está que también había conseguido más cosas que repartió entre sus amigos. Aunque aquella tableta se la quedó y le dijo aquello antes de abrirla y repartirla entre
todos. Claudia le había dicho con una sonrisa: "Tendré en cuenta eso que has dicho en
cuanto te regale una". Y claramente lo había cumplido.
Miró el interior de la bolsa y sacó un brik de zumo de manzana, el cual a ambos le encantaban. Y por supuesto, otra nota: "Todo para ti".
Además una caja, pero no una cualquier, sino la misma cajita rosa pastel que la chica llevaba el día que se conocieron. La abrió y Harry vio otra pequeña nota. En ella ponía: "Stanley" con una letra bastante adornada, de colores. Se quedó desconcertado pues no entendía que quería decir. Le dio la vuelta y vio una dirección además, de un: "Ve aquí". Harry frunció el ceño, pero la curiosidad le pudo y salió en busca de aquella "cosa" que fuera lo que Claudia quería regalarle.

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Richard se levantó de un salto. Sabía que había alguien más. Las notas... esas estúpidas notas amenazantes sólo podía saberlo alguien que estuviera cerca de ella en esos momentos, cuando Bryan estaba vivo, cuando existían los Adventures Warriors...
-Candy, ven, tengo que hablar contigo.-Le tendió la mano a su hija y la rubia lo miró con incredulidad. Al principio dudó, pero al final se dio por vencida y se levantó, ayudada de la mano de su padre.
Los demás no le quitaron la vista hasta que cruzaron una esquina.
-¿Qué pasa?-Preguntó, preocupada, mientras se mordía las uñas.
Richard miró de un lado a otro.
-Disimula. Sé que se te da bien mentir. Haz como si lloraras.
La rubia frunció el ceño, pero se encogió de hombros. Era verdad, más de una vez la mentira le había servido para ayudarla a salir de apuros, además de que era una gran actriz. Se frotó los ojos unos segundos para ponerlos rojos y se acercó a su padre, abrazándolo. Sollozó un poco y Richard la abrazó con fuerza, mientras ambos pasaban por los policías, que los miraban apenados. Salieron a la brisa de la noche y caminaron hacia un banco cercano, bajo una farola.
Se sentaron muy juntos y la rubia no dejó de abrazarlo. Esta vez no fingía. Tenía frío y necesitaba a alguien cercano.
-¿Qué pasa?-Volvió a preguntar, esta vez en un susurro.
-No sé si lo sabes, pero las notas amenzantes y las cartas en general que recibía tu hermana son de alguien que ella conocía.
La rubia ladeó la cabeza.
-No creerás que son mías...-Murmuró con voz claramente enfadada.
-No, por supuesto.-Negó el hombre alarmado. Ambos se pusieron rígidos de momento y se quedaron mirándose un prolongado rato.-Me refiero a uno de los Adventures Warriors.
Candy suspiró y apoyó la espalda en el banco. Se cruzó de brazos y recapacitó.
-Tal vez.-Dijo con lentitud. Entonces recordó cuando vio a Harry, meses atrás, en la discoteca. Por un momento deseó que fuera él. Pero ese momento se desvaneció al momento. No era tan mala persona, en realidad no quería que le pasara aquello. Al fin
y al cabo era uno de los mejores amigos de su hermana y de una forma u otra, también uno de sus amigos. Aunque él la hubiera envenanado y hubiera estado tanto tiempo fatal, casi enferma.-Sí. Es lo más probable.
-Quería contar con tu opinión, porque quiero contárselo a los policías para que llamen a los siete... o a los ocho. No sé si Heather al final está muerta o no.
-Sí, claro, por supuesto.
Ambos se miraron y sonrieron. La misma sonrisa cómplice que tenían Richard y Kesha. Que tenía Candy y Kesha. Esa misma sonrisa que relajaba. Esa misma sonrisa familiar.

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Harry llegó a su destino. La verja metálica se abrió con un chirrido y caminó por las aquellas losas de mármol de color grisáceo. Al lado de aquel caminito, había un césped verde y mullido con un gnomo de jardín que destacaba por su gorro naranja.
El cantante vaciló un momento y llamó.
Una mujer, atabiada con un delantal de flores le abrió con una sonrisa.
-¡Por fin llegas, Harry!-Lo agarró de los hombros y le dio dos besos en las mejillas para desconcierto del joven.
-Eh...hola. ¿Usted es...?
-La señora Thompson. La tía de Claudia, ella me ha hablado de ti, incluso me enseñó una foto para que te reconociera. Anda pasa.
Ambos entraron en la estancia y Harry seguió a la mujer hacia la cocina.
-¿Quieres zumo de naranja? Está recién hecho. Siento no poder ofrecerte ninguna bebida gaseosa, ni café ni nada, pero mi marido odia la cafeína...
-No, no gracias. Estoy bien. Verá, su sobrina me ha dejado esta dirección junto con el nombre de "Stanley", ¿sabe lo que...?
-¡Ay, casi se me olvida!-Lo interrumpió la mujer con alegría renovada mirándolo.-Ven, sígueme.
Fueron hacia un pequeño patio, en el que había bastantes macetas vistosas y algunas flores de distintos colores.
La señora Thompson se arrodilló y comenzó a silbar, mientras chasqueaba los dedos. De repente un pequeño gatito apareció tras una maceta bastante grande que lo ocultaba. La mujer lo cogió y se lo ofreció a Harry.
-Es precioso.-Se derritió, tomándolo y mirando sus preciosos y grandes ojitos azul oscuro. Lo abrazó en su pecho y lo acarició con ternura.-¿Es de Claudia?
-Es tuyo.
El joven se quedó sorprendido.
-¿Mío?
-Así es. Claudia ha querido regalártelo porque sabe que te encantan y llevas meses queriendo uno. Fue a una recogida de animales y le enseñaron éste, diciéndole que acababa de llegar y que se podría morir si alguien no le alimentaba y le cuidaba lo suficiente. Así que se lo trajo y le ha tenido que dar leche de biberón. La cuidadora lo llamó Stanley, de ahí el nombre, pero déjame decirte que creo que es hembra. Me
encantan los animales y sé que los gatos que tienen tres colores o más son hembras. De todas maneras cuando pase el tiempo ya verás si tu pequeño amiguito es amiguito o amiguita.
El chico se quedó completamente sorprendido de todo lo que su amiga acababa de hacer y sonrió. Había dejado que Claudia se fuera con el tiempo, había estado dejando que su amistad desapareciera con el paso de los días y ella siempre había estado ahí.
-Muchas gracias.-Respondió.-Me encanta. Es un gato precioso.
La mujer sonrió.
-Mi sobrina es muy afortunada de tenerte como amigo. Siempre ha sido una chica muy tímida, pero me habla de ti como nunca lo ha hecho con nadie. Yo soy la que tiene que darte las gracias Harry.
El cantante sonrió. Tenía las lágrimas a punto y estaba muy emocionado. Recordó el día que vio a Claudia. Ese que también fue uno de los maś tristes de su vida. Sin duda su amiga era alguien especial.
En ese momento su teléfono sonó.
-Perdone.-Dejó el gato en las manos de la mujer y cogió su móvil. Se alejó un poco y estuvo un par de minutos hablando por teléfono. En cuanto colgó corrió hacia ella.-Tengo que irme. Ha surgido algo. ¿Le importaría quedarse con Stanley un día más? Mañana vendré a buscarlo sin lugar a dudas.
-Sí, claro. ¿Ocurre algo?
-Sí, pero no es nada malo.-Mintió con una sonrisa.-La veré mañana, gracias por todo.
Se alejó y llegó hacia la puerta principal. En cuanto cerró corrió al coche y se montó. Camino al hospital.

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En cuanto llegó, vió a Louis y Niall, junto un agente de policía. Aún no le dejaban entrar.
-Hola chicos.-Dijo Harry con voz acelerada.-¿Cómo está Daisy, Louis?
El aludido se encogió de hombros.
-Aún no tienen nada.-Se limitó a contestar.
-¿Y Kesha?-Preguntó entonces, con pesadumbra.
Niall agachó la cabeza y negó un par de veces. Unas lágrimas salieron de sus ojos y enterró su cara entre su camiseta blanca. Louis se acercó a él y lo abrazó con fuerza.
-Se pondrá bien.-Le alentó, aún sabiendo que la probabilidad de que aquello sucediera era algo improbable.
Pronto vinieron Liam y Abie. Estaban juntos en cuanto los llamaron la policía. La joven lloraba.
-Hola.-Saludó Liam con voz triste. Era normal debido a las circunstancias.
Se quedaron callados. En silencio. Y llegó Zayn. El último de los chicos. Éste no dijo nada en cuanto llegó. Se limitó a sentarse al lado de Louis y a mover la pierna insconcientemente. Estaba nervioso y no se sentía bien. La cabeza le daba vueltas.
Esperaban a Yuriko... o eso creían.
En cuanto pasaron unos minutos, vieron una figura acercarse. Pero para sus sorpresas no era la loca japonesa, sino ella. La morena, la malhumorada...
-Hola.-Susurró en cuanto llegó y dibujó una pequeña sonrisa. Hacía tanto que no los veía.
-¡Heather!-Exclamó Harry.-Pensábamos que estabas muerta.
Al ver la cara de sorpresa de la cara de la chica, el policía intervino.
-Fue un montaje de Abigal. Es la opción más probable.
El chico sonrió y la abrazó con fuerza, elevándola un poco por el aire. Ella no pudo evitar sonreír.
-Harry para, por favor.-Pidió en un susurro.
En cuanto estuvo en el suelo él volvió a abrazarla, con fuerza.
-¡Qué bien que estés a salvo!-Abie también la abrazó y así todos formaron una especie de piña. Un abrazo colectivo. Era una especie de momento agridulce. Dulce por saber que Heather no estaba muerta, pero agrio porque sabían que Kesha tal vez no correría la misma suerte.
En cuanto terminaron, el policía los condujo hacia una especie de salita. Era bastante pequeña, iluminada solamente con una lámpara. Había ocho sillas y un banquito, además de una mesa. Todo blanco.
-Sentaos, por favor.-Pidió el policía.-Y no os mováis.
Los jóvenes se miraron entre sí, confundidos e hicieron lo que le pedían. En cuanto el hombre se fue, Louis rompió el silencio.
-¿Por qué nos traen aquí? Es decir... pensé que nos llevarían a ver a Kesha.
-Yo también lo pensaba.-Añadió Zayn.
-Ésto es un tanto extraño.-Reconoció Abie mirando el lugar.-Parece como una sala de interrogatorios.
-Seguro que quieren saber algo sobre los Adventures Warriors y de nuestra época como grupo o algo así.-Murmuró Heather cruzándose de brazos.
Louis dio media vuelta y la miró sonriente.
-Como grupo de amigos, querrás decir. ¿O no vas a admitir que nosotros fuimos tus mejores amigos?
La morena también sonrió.
-Lo admití en su momento. No repito dos veces.
-Qué simpática Gray.-Soltó el joven con cierto sarcasmo. Miró sus manos y no pudo evitar preguntar.-¿Y tu alianza?
Todos se fijaron en ella. Más concretamente en su mano. No estaba su anillo de compromiso en su dedo correspondiente. Heather hizo una mueca y se encogió de hombros.
-Me lo suelo quitar bastante. Ya sabéis que odio todo lo que tenga que ver con complementos. A él no le importa.-Se quedó callada un breve instante que no fue demasiado agradable.-Pero dejemos de hablar de mí. ¿Y vosotros? ¿Cómo vais?
-Voy a ser padre.-Comentó Louis con alegría, que pronto pasó a la tristeza.-Si todo sale bien y el niño sextemesino sobrevive.
-Lo siento.-Se limitó a murmurar la morena.
El joven no dijo nada, y se acurrucó en su sitio.
-Nosotros dos estamos juntos.-Contó Liam para alegrar un poco el ambiente mientras daba la mano a Abie, después de un lento minuto.
Heather sonrió con sorna.
-Ya era era hora.
Apenas pudieron hablar un poco más y Richard, junto con Candy y Yuriko, entraron. Yuriko al ver a Heather se alegró y le saludó con una sonrisa, y la morena se lo devolvió, mientras se sentaba en la silla que quedaba libre. Padre e hija también se sorprendieron al ver a la morena, pero se alegraron.
-Hola.-Saludó el hombre con una pequeña sonrisa, mientras se sentaba en el banco. La rubia, a su lado.-Me alegra mucho poder veros a todos de nuevo. Sé que os preguntaréis el por qué estáis aquí encerrados y no arriba, esperando noticias sobre Kesha.-Se quedó callado y buscó las palabras adecuadas.-Pero es que ella ha estado recibiendo noticias amenazantes durante un tiempo. Pensábamos que eran de Abigal, pero son cosas que ella no sabría... -Se quedó callado, buscando las palabras adecuadas.-...si alguien de vosotros no se las hubiera dicho. Cosas íntimas, personales, sobre Bryan... Cosas que sólo vosotros conocéis, cosas que pasaron en París, cosas que pasaron en vuestras quedadas, cosas sobre ella en sí...
-Entonces, creo que sólo puede ser una persona.-Contestó Zayn mirando a la japonesa, mientras se cruzaba de brazos.
Todos miraron incriminatoriamente a la chica. Unos con miradas más amenazantes, otros un poco más disimulados, pero todos la miraron al fin y al cabo.
-No...-Su voz apena se oyó, así que tosió y volvió a repetir.-No. No haría eso a Kesha. Como bien insinúas, Zayn, yo era su mejor amiga, y como tal no haría esas cosas. La quería como una hermana, éramos inseparables. Nunca le haría algo así.
-Eres la que más sabía sobre ella, Yuriko.-Admitió Liam con tranquilidad.
La japonesa negó varias veces y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Zayn tiene razón, tú eres la que más la conocía.-La voz de Abie era clara, pero dulce, como siempre.-Si eras cosas tan personales sólo tú y Bryan...
-¡No!-Exclamó la morena comenzando a llorar.-No sé cómo podéis pensar eso de mí después del tiempo que estuvimos juntos. Eso sólo me hace ver que Kesha era la única que de verdad me quería, la única que nunca hubiera dudado de mi palabra. Al igual que Bryan. Si hubiéramos seguido los tres sin vosotros, nada de ésto habría ocurrido y Bryan seguiría vivo.
Se levantó con ímpetu, tirando la silla blanca al suelo y produciendo un estrépito. Corrió hacia la puerta y salió dando un gran portazo. Yuriko se apoyó en la pared y se dejó caer al suelo, sollozando y llorando, abrazándose a sí misma para darse consuelo.
En la habitación reinó el silencio. Nadie se atrevía a hablar en ese momento.
-Creo que se está equivocando.-Heather rompió aquella palpable tensión tras un minuto intenso.-No creo que ninguno de nosotros sea capaz de mandar esos mensajes.
-Y lo dices cuando habéis incriminado a la única persona que es inocente en el grupo. A la mejor amiga de Kesha.-Contestó Candy con voz fría.-No sólo tenéis la desfachatez de culparla sino que encima venís con el cuento de que ninguno de
vosotros ha mandado los dichosos mensajes. Érais un grupo de diez. Quitando a Yuriko, su mejor amiga, y a Bryan ¿me vais a hacer creer que los siete que estáis aquí os llevábais perfectamente con mi hermana, como uña y carne?-Se quedó callada unos segundos, y en cuanto Harry iba a hablar, ella contestó su propia pregunta.-Pues no os creo.

-Creo que en eso te equivocas.-La voz de Niall, rota y llorosa, apareció desde el fondo de la habitación.-Creo que la única persona con las que nos llevábamos todos bien era con Kesha. Ella fue la que nos unió a todos. Estaba con Yuriko y se acercó a nosotros. A Harry, Louis, Zayn, Liam y a mí. Y luego vino Bryan. Más tarde Abie y Heather. Creo que tienes razón en cuanto que hemos culpado a la única inocente del grupo. Yuriko siempre ha estado con Kesha y muchísimo antes que nosotros. Pero también tienes que tener en cuenta que estamos revolviendo el pasado. Estás diciéndonos que debemos desenmascarar a un traidor dentro del grupo algo que es improbable que haya. No puede ser cierto. Esos momentos con el grupo han sido de los más felices de mi vida y no quiero estropearlo con acusaciones falsas hacia alguno de nosotros porque no creo que ninguno sea culpable...
-Estáis negando lo evidente.-Contestó Richard.
-Creo que os estáis obsesionando. Estoy con Niall y creo que ninguno de nosotros es culpable. Eso no puede ser verdad.-Abie se levantó de su silla.-Y ahora, si me disculpan, voy a subir a esperar noticias de Kesha.
-¡No!-Gritó Candy.-No entendéis la gravedad del asunto. Kesha está en coma, tal vez nunca más vuelva a despertar. Si tan amigos érais ¿por qué no hacéis justicia? ¿Por qué no nos ayudáis a encontrar al que manda los mensajes?
-Chicos.-Louis se levantó e impuso calma en la sala.-Creo que tenemos que aceptar que uno de nosotros es culpable. Abigal nos ha seguido, pero no puede saber secretos sobre nosotros a no ser que alguien se los haya contado. Sé que puede sonar asombroso, pero recordad cuando Heather estuvo envenenada. No supimos quién fue. Tal vez sea la misma persona y sea alguien que está intentando jugar a dos bandas. Creo que lo mejor es que le demos la razón a Candy y a Richard y hagamos algo para ayudar a descubrir al culpable. Sé que en esta sala no va a salir quién ha sido, pero sí hay un método infalible. El del polígrafo.
-No es un método que sea cien por cien efectivo, pero es una buena idea.-Afirmó Richard. Miró a Candy y esta asintió.
-¿Y si nos negamos?-Preguntó Zayn.
-Tendrás una visita gratis al calabozo. ¿Qué te parece?-Ironizó Candy sin un ápice de alegría.
Avisaron a los agentes quienes estuvieron de acuerdo. Tenían un polígrafo en una comisaría cercana. Candy se quedó en el hospital y fue Richard quien acompañó a los ocho jóvenes. Yuriko también iba, pero estaba bastante distante y dolida por las palabras dichas por sus antiguos amigos.
En cuanto llegaron, los llevaron a una sala, el padre de Kesha se quedó fuera junto un policía, y otros dos agentes prepararon el polígrafo. Estarían listos en diez minutos.
-El polígrafo que tenemos es bastante antiguo.-Explicó el policía a Richard.-Hacemos todos los años alguna prueba y lleva bastante tiempo dando resultados no
concluyentes en la mayoría de veces. Así que si eso pasa, tendremos que dar a esa persona como sospechosa hasta que se demuestre lo contrario.
-Lo entiendo...

~~~~~~~~

-¿Y si es verdad?-Susurró Abie mirando a Liam.-¿Y si uno de nosotros está con mi hermana?-Se estremeció ante la última palabra y tragó saliva.
-Esperemos que no.-El chico le acarició la espalda y le dio un abrazo.
Los demás estaban todos callados, tal vez algunos nerviosos incluso, pero no lo hicieron notar. No compartieron sus inquietudes para los demás.
Tras unos minutos, la primera, Abie, salió de la habitación regresando poco después. Se repetió el proceso hasta que terminó con Zayn, ya que su nombre empezaba con la última letra del abecedario.
-Seguid esperando aquí.-Pidió un policía antes de cerrar la puerta.
-Está bien.-Asintió Harry reflexionando para sí mismo y al mismo tiempo hablando hacia los demás.-Todo estará bien.

~~~~~~~~~

-¿Y bien?-Preguntó Richard cuando se acercó el policía. Se levantó de su silla y su voz sonó angustiada.
-Hay cinco pruebas no concluyentes.
-¿Cinco? Son sólo ocho personas... Es más de la mitad.
-Le dije que el polígrafo era muy dificil que fuera seguro. Es muy antiguo y tiene muchos problemas. Tal vez sea verdad que los cinco mientan en algo, pero no sabemos cuál de ellos es el que manda los mensajes.
-Por lo menos hemos bajado la lista.
-Sí, debe mirarlo de una manera positiva.
-¿Quiénes son los que quedan libre de toda sospecha?
El policía revisó los papeles de nuevo.
-¿Qué tal si lo decimos dentro de la sala de interrogatorios? Así también se enteran los jóvenes.
Richard asintió y ambos entraron en la estancia. Se quedaron en pie, mientras los ocho estaban sentados.
-Ha habido un pequeño percance. Tenemos cinco sospechosos puesto que las pruebas de éstos no han sido concluyentes. Podríamos someterlos de nuevo en el polígrafo, pero creo que es una pérdida de tiempo. Los únicos que se libran son tres. Yuriko Song, Louis Tomlinson y Liam Payne. Los demás, es decir, Heather Gray, Abie Hayes, Niall Horan, Harry Styles y Zayn Malik... aún siguen siendo sopechosos hasta que se demuestre lo contrario. 
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¡Por fin estoy aquí! Wiiii! *Musiquita random* 
Me alegro de haber subido en serio, me quedaba un poco en el capítulo y lo escribí ayer, pero no pude subirlo, así que aquí está, hoy ya subidito ^^
Sólo os diré que se avecinan capítulos duros para nuestros protagonistas. Y sí, confirmo ya que uno de esos cinco es el traidor o la traidora, el que ha estado ayudando en todo este tiempo a Abigal por la influencia de ésta. Ya sabéis que Abigal es muy persuasiva. Y ahora pregunto: ¿Quién creéis que es? y también si creéis que Kesha despertará o no y qué pasará con ella... Dejadlo en un comentario los leeré encantada, ya sabéis que los adoro ^^
Por cierto, voy a responder comentarios de la entrada anterior, por si lo queréis saber ;)
No me enrollo más, espero que hayáis disfrutado del capítulo, muchísimas gracias por leer y comentar.
Besitoos :)

Capítulo 67: ¿Un amigo como traidor?


-¡Estamos aquí!-Gritaron Kesha y Richard al entrar en la salita.
La pelirroja entró en salón y se sentó en el sofá, junto su hermana Candy, quien jugaba con Gin y Susi a un juego de mesa que parecía bastante divertido.

La pequeña ladeó la cabeza y movió su ficha hacia otro lugar, sacó una carta y dijo:
-Gestos. Estad atentas.-Se bajó del sofá y se colocó en una esquina del salón.-¡Tiempo!
Gin giró hacia abajo el reloj de arena y la pequeña comenzó a hacer gestos, sin producir sonidos ni hablar, para que las demás lo adivinasen.
Richard entró en el salón con cautela y se acercó a Gin:
-Está imitando a un niño en un skate.-Susurró en su oído.
La mujer sonrió y lo dijo en voz alta.
-¡Eh, eso no vale!-Se quejó la rubia, en broma.-Te lo ha dicho papá.
La pareja rió.
-Es que somos un equipo.-Ambos se chocaron las manos.
-Yo también lo sabía.-Contestó Kesha con una sonrisa.
-Si era muy fácil.-La pequeña llegó al sofá y volvió a ocupar su sitio.
Siguieron jugando la partida completa y acabó siendo una "guerra" entre padres contra hermanas.
Gin se puso de pie en cuanto terminaron de recoger.
-Me voy. Tengo que trabajar, y antes quiero hacer unos recados. Nos vemos esta noche ¿vale?
Todos la acompañaron a la puerta.
-Adiós.-Richard le dio un beso y le sonrió.-Nos vemos luego.
La mujer asintió.
Candy le abrazó con afecto y cariño. Se podía decir que se llevaban como si fueran muy amigas y se querían como hermanas. Luego salió hacia la cocina con su padre.
Kesha simplemente le dijo un seco: "Hasta luego". No le estaba siendo fácil eso de tener una madrastra.
Comenzó a subir las escaleras y se quedó quieta cuando escuchó la voz de Gin. Hablaba en voz baja, pero la pelirroja la entendió perfectamente.
-¿Cómo he dicho que tienes que llamarme?-Preguntó con voz melosa.
-Mami Gin.-Respondió Susi con voz mecánica, como si fuera una lección de un examen muy importante.
-Muy bien bichito. Dame un abrazo.
No siguió escuchando más y corrió hacia su habitación.

                                                             ~~~~~~~~~~           

-¡Daisy!-Harry se acercó a ayudarla rápidamente.
-Ay gracias.-Respondió la chica exhauta. Aunque intentaba ocultarlo, su barriga de seis meses ya era bastante notable. Se apoyó en el umbral de la puerta y suspiró antes de seguir caminando hacia el salón tras su amigo.
-¡Louis! Mira quien ha llegado.
El aludido se dio la vuelta, ya que estaba mirando una revista y sonrió de manera inmediata.
-¡Dais!-Corrió hacia la joven y se paró justo cuando llegó. Hizo amago de abrazarla pero al final se decantó por un beso en le mejilla.-¿Y el pequeño?
-Pues perfecto. Yo creo que va a ser futbolista, porque con esas patadas que da.-En ese momento, y como si lo hubiera oído, la joven recibió una patadita en su vientre.-Au.-Se agarró al hombro de Louis.
-Anda, ven siéntate, necesitas reposo.-El joven la acompañó al sofá.-Ay, si ya te lo dijo el médico. No tenías por qué haber venido, iba a ir yo esta tarde a verte. El calor no es bueno Daisy...
-¿Eres mi novio o mi padre?-Bromeó la joven soltando una risita. Miró a Harry, que se había sentado en el sillón de enfrente y le preguntó.-¿A qué es demasiado protector?
-Solo quiere que estés bien. Deberías hacerle caso...
-Ahora el otro también se ha vuelto responsable.-Rodó los ojos y sonrió.-Estoy bien en serio. No preocuparos. Si he venido es porque...-Se quedó callada, al sentir unas contracciones bastantes fuertes en el vientre.-Ah...
-Daisy...
La joven se tocó la zona abdominal con temblor. Entonces Harry se dio cuenta de algo...
-Louis. Hay que llevarla al hospital... Daisy ha roto aguas.

                                                           ~~~~~~~~~~~

-¡Mira éste!-Abie tiró de su novio hacia el escaparate y señaló un bikini coral bastante bonito.-¿Te gusta?
-Mmm.-El joven puso una mueca de desagrado.-No mucho.
-¿No?-La joven se quedó quieta mirándolo detenidamente.-Pero si es muy bonito.
-Pruébatelo. A lo mejor puesto queda más bonito.-Probó intentando animarla.
-Vale, vamos.-Agarró el pomo blanco y entró en la tiendecita. Un aire fresco les dio en la cara y sonrieron. Anduvieron hacia el mostrador y la chica pidió una muestra, en su talla, del bikini del escaparate.
-Gracias.-Respondió en cuanto lo tuvo.
Caminó con Liam hacia los probadores que estaban aislados al lado derecho y entró en el primero.
-Ahora te aviso.-Le dio un piquito suave y entró en el probador. Se quitó la ropa y se colocó la nueva prenda. Se miró de un lado, luego de otro y sonrió.-Ya.
Liam descorrió la cortina.

-¿Te gusta?-Preguntó ella y de repente los colores le vinieron a las mejillas, casi dos
meses juntos y aún no la había visto con tan poca ropa, ni siquiera en bikini.
-S..-Al ver que no le salía la voz carraspeó y asintió.-Sí mucho. Estás muy guapa con él.
Y esta vez lo decía de verdad. La joven se dio la vuelta y lo miró con una sonrisa.
-Entonces si te gusta me lo llevo. A mi también me gusta mucho.-Se acercó a darle un beso y de repente sintió algo de calor. No sabía lo que era pero vio como Liam también respondía al beso con fervor y algo dentro de su interior se apoderaba de ella. Con aquel misterio, ambos se separaron algo desconcertados.
-Es mejor que me cambie ya.-Respondió la chica con voz acelerada y aguda.- Y antes de dejarle hablar a él, se metió en el probador.

                                                                  ~~~~~~~~~~

-¿Entonces vendrás?-Preguntó Lidia mientras miraba la lista que tenía frente a ella. Cogió el boli negro y comenzó a darle vueltas en su mano.
-Es que no sé a quién llevar.-Respondió el joven resoplando.
-A quien tú quieras. Es simplemente para el baile inicial. Luego no hace falta que sigas con esa chica.
-Ya... Pero preferíria ir con alguien conocido...
La joven se encogió de hombros.
-¿A quién llevarás tú?
La chica sonrió.
-Será quién me llevará a mí, ¿no?
Niall frunció el ceño. Se había perdido.
-Lo que sea.-Hizo un ademan de mano, rindiéndose y soltó una risita.
-Con un compañero de la clase de informática. Nico Brown.
-Ah.-Asintió un par de veces, aunque ni siquiera había oído hablar de él.-Pues yo no tengo ni idea... ¿A quién llevarán los chicos?
-Pues solo sé que Zayn lleva a su novia... No me acuerdo su nombre... Esa chica es bastante rara ¿no?
-Mmm.-Niall chasqueó la lengua. La verdad es que a él no le caía nada bien la nueva novia de su amigo. Además desde que estaba con ella se había alejado mucho de ellos.-No lo sé. No la conozco mucho.
Lidia resopló.
-Y supongo que Louis no irá por lo de Daisy y Harry llevará a cualquier chica que se muera por sus huesos.-Rodó los ojos y Niall no pudo evitar sonreír.-Y Liam con Abie evidentemente.
-Solo quedo yo...
-¿Qué tal si llevas a Raquella?-Preguntó la joven de improviso.
-Tienes razón.-Sonrió.-Además nos los pasaremos muy bien. Es tan simpática y...-Se quedó callado, no quería admitir que era su mejor amiga delante de Lidia, no quería que aquello afectara de nuevo a su amistad.-...sí. Ella es la mejor pareja que puedo tener.
-¿Entonces la apunto o no?
-Sí. Estoy seguro de que no me dice que no.
-Bien.-La joven asintió con la cabeza y colocó bajo todos los nombres de aquella lista con letra clara y limpia: "Niall y Raquella"



                                                          ~~~~~~~~~~

-Candy ya se ha ido, Aida. Tienes que tranquilizarte por lo que te vaya a contar ¿de acuerdo?
La rubia se llevó las manos a la cara y resopló. Luego escribió rápidamente:
-De acuerdo.
-Gracias.-Envió y luego siguió escribiendo.-Candy simplemente ha vendio a hablar conmigo sobre nuestra vida en estos últimos meses. Me ha preguntado por Alemania y por qué no le he llamado cuando vine aquí. En cualquier caso eso no es importante... Lo importante es que le he pedido que salgamos un día. No de novios ni nada, sino de amigos.
-¿Y eso es todo?-Preguntó la chica, sin entender muy bien todo aquello.
-Aida... Tienes que comprender que esa chica fue importante para mí. Muchísimo. Lo pasé realmente mal cuando me fui y ella no pudo venir conmigo. Ya no siento lo mismo, pero le tengo aprecio y cariño. Por eso me gustaría quedar con ella algún día. Para seguir manteniendo nuestra amistad. Pero nada más.
La rubia leyó las últimas frases y miró hacia otro lado intentando buscar las palabras adecuadas para decir.
-De acuerdo. No es mala chica y no puedo obligarte a no verla ni a ser su amiga.
William sonrió, aunque ella no lo veía.
-Gracias. Y recuerda, que a la que quiero es a ti. Solo a ti.
Aida sonrió por primera vez en toda la conversación y se relajó.
-Yo también te quiero.

                                                             ~~~~~~~~~~

Kesha llamó al timbre y se balanceó sobre sus propios pies. Brendon le abrió.
-Hola.-Saludó con una sonrisa cerrada.
-Hola.-Respondió ella del mismo modo.-¿Puedo pasar?
-Claro, estás en tu casa.-El joven se hizo a un lado y dejó que ella pasara. Luego cerró la puerta y se acercó a su lado.
-He estado pensando algo.-Dijo Brendon con voz acelerada.
-¿El qué?-Preguntó ella abriendo mucho los ojos.
-Eh... verás... yo... tú... y entonces....
La pelirroja sonrió:
-Brendon tranquilo ¿vale?-Pasó su mano por el pelo del chico con delicadeza y sonrió.-¿Qué tal si nos sentamos y me lo cuentas detenidamente?
Él asintió un par de veces y ambos entraron al salón, para sentarse en el sofá. Uno al lado del otro.
-Haber...-Suspiró el joven.-Me gustaría que fuéramos un día de éstos a... cualquier sitio. Me da igual dónde.

-¿Cómo un parque de atracciones?-Preguntó ella.
-Ajá.-Asintió el joven moviendo la cabeza.
-¡Genial!-Exclamó la chica sonriente.-Se lo podemos decir a Amy. Y Ben y George seguro que también quieren. Marchel lo veo más complicado porque es muy serio, pero seguro que al final también acepta. ¿No crees?
Él tragó saliva.
-No me refería a eso. Quería decir tú y yo. Sólos.-Respondió parándose en cada frase.
-Ah...-Kesha asintió un par de veces entendiéndolo. Lo miró y de repente se puso colorada. Le daba vergüenza y no sabía bien por qué, al fin y al cabo ambos llevaban saliendo... ¿tres días? ¿tal vez cuatro? En cualquier caso ya eran pareja oficial.-Cla...claro.
-Bien.-Sonrió y se puso colorado.
Se miraron un instante y se sonrieron a la vez. No duraron mucho tiempo y retiraron la mirada.
-¿Tu hermana está arriba?-Preguntó Kesha en cuanto ambos dejaron de estar tensos.
-Sí. En su cuarto.
-Subiré a verla entonces.
-Ten cuidado con ella.-Bromeó el joven.
La pelirroja sonrió y lo miró antes de levantarse. Última mirada intensa. La chica se levantó del sofá y subió hacia el cuarto de su amiga.
-Hola.-Saludó al entrar.
-Hey.-Amy se incorporó en su cama y dejó el móvil a un lado.
Kesha se acercó a ella y se sentó en la cama junto a su amiga.
-¿Qué pasa?-Preguntó la rubia.-¿Estás bien?
-Sí.-Sonrió.
-Mi hermano está abajo, por si quieres verlo.
-Ya lo he visto.
Amy soltó una sonrisa pícara.
-Es increíble. Mi mejor amiga con mi hermano. Lo que hay que ver.-La rubia rodó los ojos y cruzó las piernas.
-Me ha pedido salir uno de estos días.
-Genial, ya quedaremos.
-No.-La pelirroja sonrió. Su amiga había sido igual de inocente que ella.-Se refería a él y a mí. Solos.
Amy abrió mucho los ojos.
-¿En serio? ¿Y qué le has dicho?
-Qué le voy a decir...-Al ver que Amy no reaccionaba contestó.-¡Pues que sí!
Amy sonrió ampliamente.
-Pues pasadlo bien.
-No lo sé.-Kesha negó con la cabeza.-Tu hermano me gusta. Y lo sabes. Me gusta muchísimo. Pero él no siente lo mismo Amy. ¿Te acuerdas cuando me pidió salir? Me dijo que le gustaba, pero que lo de Naira le había destrozado por dentro.
-Pero él ya no siente nada por ella. Te lo ha dicho muchas veces.
-¡Y le creo!-Exclamó en voz alta. Respiró profundamente para tranquilizarse y volvió a repetir.-Le creo... Pero ¿y si no soy como él piensa? Ni siquiera nos hemos besado ahí abajo. Llevamos cuatro días juntos y hemos sido tan cerrados y tímidos entre nosotros que ni siquiera nos hemos besado.
-¿Ni un pico?-Preguntó la rubia frunciendo el ceño.
Kesha negó con la cabeza.
-Solo el día que me pidió que saliera con él. Que fue un piquito suave. Un leve roce.-Se encogió de hombros.-Pero el caso es que no me importa. Pero ¿y si a él sí? No sé si entiendes lo que quiero decir...
-No, la verdad es que no.-Negó la rubia.
-Que aunque nos queramos, tal vez un día solos no sea lo mejor. Porque cuando estamos juntos por una extraña razón él se vuelve más tímido de lo que es y yo al estar a su lado me vuelvo... vulnerable. No tímida porque nunca lo he sido, pero sí vulnerable...
-Pero tendrás que superar eso, nena. A lo mejor salir con él un día solos os ayudará a quitaros esa timidez o lo que sea que tengáis.
Kesha se encogió de hombros y luego se arropó con sus propias rodillas. No tenía ni idea de qué era lo mejor, y mucho menos, el por qué actuaba así con Brendon...

                                                             ~~~~~~~~~~~

-Tienes que hacerlo.-Pidió Abigal.
La persona a quien hablaba contuvo las lágrimas.
-No puedo...
-¿Por qué? Ella ya no es tu amiga.
-Pero lo fuimos hace tiempo. Lo fuimos...
-¿Y qué?-Preguntó y le acarició la cara con dulzura y malicia fingida.-Ella ya no es nadie en tu vida. Vamos...
La miró de nuevo y vio que le tendía una bolsa con todo lo que necesitaría para secuestrarla y posteriormente matarla. A ella...
La cogió con temblor y se la acercó al pecho para abrazarla y sentirse mejor. Aunque no le ayudaba en absoluto.
-Bien hecho.-Sonrió la guapa gemela con cierto encanto y suavidad en su voz.-Tendría que ser antes de mañana a medianoche, ¿te parece?
-¿No hay más tiempo?-Preguntó.
-No. No lo hay.-Respondió la chica con dureza, luego se relajó y sonrió.-Además... no querrás que te denuncie a la policía por las amenazas ¿verdad?
Apretó los puños.
-No lo harás...
-Si no me haces enfadar no lo haré...-Sonrió la guapa joven. Sabía muy bien cómo manipular a los demás.-¿Lo harás entonces?
Esperó unos segundos, y vio cómo asentía con la cabeza.
-Lo haré.-Respondió al fin.

                                                         ~~~~~~~~~~~~

Harry se apoyó en el hombro de Louis. Llevaban esperando ya varias horas y ningún médico se les había acercado aún. Veían a gente pasar, casi todas aceleradas. Había varias personas por allí, pero aquella zona era bonita, pues todos ellos sonreían y daban enhorabuena a los nuevos padres y adoraban a la nueva criaturita que había nacido. Un nuevo humano al mundo. Un nuevo ser indefenso e inocente.
-¿Louis Tomlinson?-Preguntó un médico bajito.
-Sí.-El joven se levantó de pronto y despertó a Harry quien ya se estaba quedando dormido.
-La señorita Daisy Wercbrooks está bastante bien. En cambio, el bebé no sabremos si sobrevivirá.
Louis contuvo el aliento. No sabía qué decir. Miró a su amigo pidiéndole ayuda con la mirada y Harry lo entendió al instante.
-¿Qué ha pasado exactamente señor?-Preguntó.
-Ha roto aguas antes de tiempo. Solo lleva seis meses de gestación y en éstas circunstancias que el feto sobreviva es bastante difícil.
-Pero es posible ¿no?-Preguntó de nuevo el más pequeño.
-Es complicado.-Fue lo único que dijo.- Además de que hemos encontrado restos de alcohol en su organismo y eso hace que las posibilidades de sobrevivir del feto se reduzcan.-Una enfermera se acercó a decirle una cosa en voz baja.-Bueno, quédense esperando, aún no pueden entrar. En cualquier caso si me necesitan pregunten por el Doctor Sven.-Estrechó la mano a los dos jóvenes y se fue.
Ambos se sentaron momentáneamente en las duras sillas azules del establecimiento.
-Daisy no bebe Harry.-Dijo Louis con voz temblorosa.-Por lo menos no ha bebido en todo este tiempo. En su casa no hay bebidas alcohólicas.
-¿Ni escondidas en algún rincón?
-No creo...
-¿Y ese amigo suyo? Tony creo... ¿no?
-Es su ex.
Harry abrió mucho los ojos.
-¿Su ex? ¿Y son amigos?

-No es lo que parece.-Respondió Louis con resentimiento.-Es... complicado. Pero solo tienen amistad. Y no. No creo que él le de bebidas alcohólicas porque la quiere como si fueran hermanos.
-¿No lo ves un poco raro?-Preguntó tocándose un rizo que caía por su frente.
-No.-Respondió el otro mirándolo con una sonrisa.-Yo también dudé al principio, pero Daisy me contó que cortaron porque él la engañó con su prima. Y volvieron a reunirse cuando ésta murió en un accidente de tráfico. Y en ese mismo accidente iban Tony y Daisy. Y los dos sobrevivieron. Sé que es increíble, pero es verdad.
-¿Y cómo lo sabes? Parece sacada de una película de ficción...
Louis se removió en su asiento.
-Yo también pensé eso.-Dijo en voz baja.-Pero me puse a investigar y vi el parte del accidente... y también la fecha de defunción de una tal Maine no sé qué Wercbrooks.
Harry asintió levemente.
-Entonces por eso se unieron.
-Sí. Ambos lo pasaron mal, pero ya no era lo mismo que cuando estaban juntos.-Explicó el joven.
-Entiendo...Entonces, ¿por qué han encontrado restos de alcohol?-Planteó volviendo a la pregunta inicial.
Louis se encogió de hombros, confuso.
-Como no bebiera a escondidas no se me ocurre otra opción...-Murmuró con poca convicción.

                                                              ~~~~~~~~~

La joven acarició la foto con tristeza. Se sentía sóla. Muy sóla de hecho. Es verdad que tenía a su hermana, pero al fin y al cabo no se encontraba bien del todo. Ya no tenía novio, su amistad con Aida había terminado, y por si fuera poco ya no hablaba con sus amigas. Además de que había dejado de hablar con sus padres y ahora se alojaba en casa de su hermana mayor.
-Ei.-Helen entró en la habitación y Claris se levantó, llevándose la foto al bolsillo trasero de su short vaquero.
-Hola.-Le saludó con una sonrisa.
-¿Estás bien?-Preguntó la mayor frunciendo el ceño.
-Sí.-Asintió varias veces con la cabeza.-Estaba... pensando. Eso es todo.
-No deberías pensar tanto. Te pasas todos los días haciéndolo.
-Echo de menos a mis amigos.-Se encogió de hombros y se volvió a sentar en la cama de colcha rosa bebé.
-Puedes invitarlos algún día. No me importa.-Respondió Helen sentándose a su lado.
Claris sonrió con tristeza.
-No creo que quisieran. Y mucho menos después de mentirles y de cortar con Niall.
-Niall.-La mayor rodó los ojos.-¿Es que siempre tiene que estar ese chico?
-Yo también me lo pregunto... pero sí, siempre está él de algún modo u otro.
-¿Y por qué no lo intentas algún día? Ya has cortado toda relación con papá. Y fue él quien os condujo a que os separárais.
-No lo sé.-Claris agachó la cabeza para mirar sus zapatos.-Han pasado muchos meses. Tal vez tenga novia.
Helen ladeó la cabeza.
-Clara...
La morena de ojos azules alzó los ojos a su hermana. Le daba miedo cuando le decía aquel nombre, pues le recordaba a cuando su padre le reñía. Y es que aunque ambos utilizaban la misma palabra, su padre lo hacía para reñirla, y en cambio su hermana lo hacía para advertirla o aconsejarla de forma cariñosa.
-Sabes que en cuatro meses no se puede olvidar a una persona. Tú por lo menos no lo has hecho.
Claris se encogió de hombros, de nuevo.
-Cada uno es un mundo Helen. No sabemos si él si me ha olvidado o no.
-No lo ha hecho.-Respondió la mayor.-Ni ella ni tus amigas. Y deberías dar señales de vida antes de que pase el tiempo y entonces sí que lo hagan y desaparezcas de sus vida.

                                                            ~~~~~~~~~~

-Venga chicos callaros.-Pidió Marchel como si fuera un padre riñendo a sus hijos.
-Ay sí.-Ben rodó los ojos y se sentó correctamente para escuchar a su amigo. Kesha reprimió una risita y George se peinó el flequillo rubio con seriedad antes de prestar atención. Amy se tapó la boca como Kesha para no reírse y en cambio, Brendon negó la cabeza ante las tonterías de sus amigos.
-Vale, por donde iba.-Siguió explicando el mayor de todos.-He pensado que este verano podemos ir de acampada. Sé un sitio donde podríamos acampar con nuestras tiendas y en donde he escuchado que por las noches se escuchan ruídos algo extraños desde un pozo cercano y... de quién sabe dónde.
Amy arrugó la frente.
-No quiero morir en un bosque por un acto contraproducente. ¿Por qué no vamos de viaje a algún sitio normal?
-No.-Negó el rubio.-Tenemos que ir a un lugar misterioso y peligroso.
-Tan peligroso que nos cueste la vida, ¿no?-George se cruzó de brazos y alzó ambas cejas a la vez.
-Vamos chicos, no nos va a pasar nada. No seáis miedicas.-Pidió Marchel.
George y Ben se miraron y se dijeron un par de cosas en voz baja.
-Yo no voy.-Se negó la rubia.-A mí estas cosas no me van.
-¿Quieres ir?-Preguntó Brendon a Kesha en voz muy bajita, casi susurrando.
La pelirroja lo miró y tragó saliva.
-No lo sé. No suena tan mal ¿no?
-Tal vez el sitio sea aún peor que lo que ha descrito.
-No lo creo...-Respondió la pelirroja entornando los ojos.-Además me he quedado con la intriga. Vayamos. No perderemos nada.
Brendon puso una mueca y se encogió de hombros.
-Kesha y yo iremos.-Dijo en voz alta.
Marchel les sonrió, en cambio Amy frunció el ceño.
-¿En serio?-Preguntó.-¿Los dos iréis?

-Sí.-Respondieron a la vez. Se miraron y no pudieron evitar sonreír y sonrojarse.
-Ni si os ocurra besaros.-Marchel pegó fuertemente al suelo con la mano y todos lo miraron.
-No íbamos a hacerlo.-Respondió la chica azorada.
-Es que esas tensiones románticas o lo que sea me ponen de los nervios.
La joven soltó una risita.
-George y yo iremos.-Soltó Ben al fin.
El rubio hizo una mueca.
-Me ha convencido.
Amy frunció los labios.
-Está bien. Apuntadme a mí también. No quiero quedarme aquí sóla.-Rodó los ojos.
-¡Bien!-Exclamó Marchel.-Tendremos que poner la fecha, pero os aseguro que lo pasaremos genial.
Tras hablar un poco más, la pelirroja se despidió de sus amigos y salió hacia su coche para ir a su casa antes de que llegara Gin. Sentía que cuando llegaba después cortaba la conversación.
Vio que su coche tenía un papel en el parabrisas y se asustó un poco. ¿Sería otra amenaza? Se acercó a verlo y antes de que pudiera leyerlo, recibió un fuerte golpe en la cabeza.

Unos minutos después

Sintió un pequeño cosquilleo en la cabeza, pero en cuanto intentó llevarse las manos a aquella zona afectada, se dio cuenta de que las tenía atadas y no podía moverlas. Frunció el ceño e intentó moverlas con histeria. Se estaba poniendo realmente nerviosa.
Kesha suspiró, intentando relajarse y se dispuso a mirar alrededor. No había nada interesante. Estaba bastante oscuro y le daba un cierto frescor agradable de un ventilador cercano, no podía verlo completo, pero sí algunas aspas que se movían al compás. También se fijó en el suelo duro de madera y en algo en su boca bastante pastoso y rígido. Bajó la vista y vio un pañuelo atado para que no pudiera hablar.
Cerró los ojos y apoyó su cabeza en el palo de madera que tenía justo detrás. De repente se acordó de su móvil, que estaba en el bolsillo de su pantalón.
Se acercó lo máximo posible hacia el palo y alargó la mano para tantear su bolsillo. No lo sentía y se temió lo peor. Se lo habían quitado, fuera quien fuera lo había hecho. Le habían arrebatado la única posibilidad para salir viva de allí.
Se dejó caer y esperó.
No pasó mucho cuando escuchó unos pasos y vio una sombra. Era de chica, de eso no había duda, su rostro tan bonito y angelical. Esos ojos alegres, esa sonrisa dulce...¿Abie? No, sin duda alguna era su hermana gemela... Abigal.
-¡Kesha!-Exclamó con voz melosa agachándose hacia la pelirroja. Sacó una navaja y cortó el pañuelo que tenía la chica en la boca.
-No hace falta que te humilles fingiendo que me aprecias.
El rostro de Abigal cambió radicalmente, pero en seguida volvió su sonrisa fingida tan bien practicada.
-Yo no fui la que te trajo aquí. Ha sido uno de tus amigos. Sí, de esos Adventures Warriors.
La pelirroja abrió mucho los ojos, pero en seguida los entrecerró con cierta ironía.
-¿Y por qué he de creerte?
-Porque fue quien me contó todo sobre tus secretos. Sobretodo de ese chico....¿Cómo se llamaba? ¿Bryan? Ah sí. Bryan Harrison. El que maté el año pasado.
La pelirroja saltó de impotencia y quiso agarrarla, pero solo consiguió hacerse aún más daño en sus muñecas, aunque en cualquier caso no le importaba.
-¡Eres un montruo! ¡Estás realmente enferma!-Gritó.
-¡Cállate!-Respondió la otra agarrándole la cara con fuerza y arañándola con las uñas.-No te consiento que me hables así. En cuanto te mate estarás con él de nuevo.-La soltó con fuerza, golpeándola contra el palo de madera.
Kesha agachó la cabeza. Le dolía. Le dolía mucho.
-No entiendo el por qué nos tienes tanto odio y nos quieres matar.
-Porque habéis conseguido que mi hermana entre en donde yo nunca he entrado. En un grupo de amigos. En una pandilla. En cambio yo he estado sola toda mi vida. Lo he pasado en instituciones mentales mientras ella siempre ha sido la reina de la casa, la niña buena, la callada, la mejor. Por eso odio tanto a mi hermana y por eso te odio tanto a ti. Eres lo que yo nunca he sido. Pero sabría que la muerte de Bryan te hundiría.-Una sonrisa realmente malvada surcó su rostro.-No fallé. Te alejaste de ellos y comenzaste a ser la niña mala que quería que fueras. Comenzaste a sentirte mal y yo me sentía mejor. Pero ¿sabes? Siempre he deseado que sufras. Al principio encargué a quién tú no sabes pero conoces a que te secuestrara para matarte, pero era demasiado fácil. Prefiero que sufras, eso duele más.-Sacó una pequeña pantalla y le dio a un botón. De momento salieron Richard, Gin, Candy y Susi. Reían y preparaban la cena mientras bromeaban.-¿Los ves Kesha? Están contentos porque no saben lo que pasa. Tal vez piensen que te has entretenido en casa de los Brendon como tantas veces y ni siquieran le dan importancia a tu ausencia. Además ahora con Gin todo es diferente. Solo eres un estorbo. Si mueres no pasará nada, llorarán unos días y luego todo seguirá igual. Gin y tu padre se casarán. Y Susi y Candy reharán su vida con Gin como su nueva madre. Además la pequeña solo tiene seis años, apenas se acordará de ti. Y Gin te ha reemplazado en este tiempo, por lo que Candy no llorará demasiado.-La gemela cambió la imagen. Ahora salían Amy, Brendon, George, Ben y Marchel.-¿Y ellos? Vamos. Sabes que Marchel no te tiene mucho aprecio. George y Ben llorarán un poco pero tampoco te darán demasiada importancia. Y en cuanto a los otros dos... Bueno, Amy buscará a otra amiga, Yuriko puede hacerlo ya que les has presentado si no recuerdo mal. Y se llevan bastante bien. Cuando mueras se tendrán la una a la otra y ni se acordarán de ti y tu incordioso e infantil comportamiento. Y en cuanto a Brendon... seguro que Naira está dispuesta a volver con él. Al final todos tus esfuerzos resultarán en vano y volverán juntos. Están hechos el uno para el otro. Además, se ven a escondidas, no sé si lo sabías. Sí, tengo una imagen aquí.-Toqueteó algunos botones y le enseñó una foto de Brendon y Naira, ella estaba sonriendo y hablando.-Ahí la chica le estaba perdonando. Yo fui quien la aconsejó, le dije lo que tenía que hacer y el muy idiota aceptó. Porque realmente es un verdadero idiota. En cuanto a tus amigos de Adventures Warriors... Bueno, Abie tendrá a Liam. Y los chicos de la banda llorarán pero seguirán con sus vidas y amistades. No resultarás una gran pérdida al fin y al cabo.
-Eso no es verdad.-Kesha alzó la vista. Por una parte sintió que Abigal tenía razón y se sintió verdaderamente mal, pero luego se dio cuenta de que ese era su cometido. Hacerla sentir mal y hacerla sufrir y no quería dejarla.-Me quieren. Mi padre se dará cuenta de que algo pasa, no es tan estúpido como crees. Por lo menos no lo es más que tú.
Abigal apretó la mandíbula y entonces sacó una pistola del bolsillo grande de su falda
vaquera. La agarró fuertemente con las dos manos y se alejó unos metros, apuntando directamente a la frente de la chica pelirroja.
Kesha alzó la cabeza. No podía ponerse nerviosa. No podía. Se agarró fuertemente las manos y se apretó fuertemente contra las cuerdas. Notó un poco de líquido (sangre, obviamente) pero no le importó.
-No lo harás.
-Te equivocas.-Rió la morena con histeria. Estaba perdiendo el control.
Kesha sonrió. Era una sonrisa fingida, pero apenas se notaba.
-Pues venga, hazlo. Pero no has cumplido tu prometido. Estoy feliz. No me has hecho sufrir. Y ¿sabes? Ellos se darán cuenta. Sabrán que has sido e irán a por ti. Te atraparán. Créeme que lo harán.
La morena se agarró aún más a la pistola.

-¡No!-Gritó con ira.-¡No lo harán! ¡Te mataré y ellos no te encotrarán! ¡No lo harán!
Y entonces, y sin previo aviso disparó. Dos disparos que retumbaron la estancia provocando así el silencio...
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Chicas! He podido, ¡he podido! Gracias de verdad por los consejos, porque me han servido mucho, muchísimas gracias :)
No quiero ser repetitiva, así que sin más dilación, he aquí el capítulo.
Espero que os guste mucho. Ya sabéis que podéis darles a las reacciones y comentad, que me hace bastante ilusión :)
Y en fin, que disfrutéis el capítulo después de tanto tiempo esperando, y bueno, no soy yo si no os mando una ración de besitos:
¡¡Besitooos!! :)
Pd: Voy a responder a los comentarios del último capítulo ahora mismo, por si lo queréis saber ;)