Gracias por la visita. No olvides dejar un comentario tu opinión es muy importante!! Y si te gusta, ¡¡hazte segui!!

Capítulo 50: Todo cambia


Un año había pasado de todo aquello. La canción de Avril Lavigne, "Smile" sonaba a todo volumen como despertador.
Kesha la apagó y se quejó de diez formas distintas maldiciendo el día que habían inventado el instituto. Abrió su armario, el cual florecía con minúsculas faldas provocativas, tops y camisetas ajustadas, vestidos cortos de muchos colores y los tacones más altos de todo Londres. Sí, había cambiado durante esos meses, y mucho. Desde que murió Bryan y cortó todo contacto con los chicos de One Direction , Heather, Abie y Yuriko se había convertido en otra. Iba todas las tardes a fiestas hasta las tantas que lo único que hacía allí era beber alcohol para olvidarse de sus penas y fumar. Más tarde se volvía en coche a su casa, otra imprudencia más que se unía a su lista. Aún así estaba conforme con su vida, aunque no feliz.
También la relación con su padre era todo un desastre, peleaban cada dos por tres y ya no le contaba nada, además sus notas habían bajado muchísimo. No las suspendía porque con solo atender ya podría tener el sobresaliente, pero solo hacía la mitad de las preguntas para sacar el cinco y después se iba a dar vueltas al instituto para fumarse un cigarrillo y despejarse.
Se puso una coleta alta y revisó de nuevo su armario.
-No tengo nada para hoy...-Se lamentó.
Hacía un año de la muerte de su amigo y no quería ir con aquella ropa, así que al final optó por unos vaqueros largos de color pastel y una blusa vaquera. Además, aquel día de verano no hacía un calor tan bochornoso, por lo cual no estaría demasiado incómoda. Bajó hacia la cocina, cogió una manzana y la masticó. Sus uñas finas y largas en esmalte negro, contrastaban con el granate de la manzana. La cual parecía envenanda debido a su intenso color, como en la película de Blancanieves.
Vio a su hermana Candy sentada revisando la maleta. Ella también había cambiado mucho. No se juntaba con nadie por alguna extraña razón que no dio demasiada importancia, puesto que su relación también se había enfríado con el tiempo. Su pelo rubio le llegaba hasta la cadera y casi siempre lo llevaba recogido en una coleta alta o en una trenza. Sacaba notas excelentes desde que se encerró en su cuarto y no salía si quiera los fines de semana. Aún así parecía que escondía algo, como un secreto que nunca pudiera revelar.
-Me voy.-Dijo la pelirroja con voz firme.
Sin ni siquiera dejar que su hermana se despidiera de ella, salió y se montó en su descapotable rojo. Era su nuevo coche desde que tuvo un accidente por conducir ebria y destrozó el mini, además le costó tres puntos en el carné de conducir.
Llegó al instituto, bajó y anduvo con aire autoritario. Algunos chicos que se fijaban en ella cuando vestía aquellas falditas tan cortas murmuraban entre ellos por aquella reacción de la chica. En cambio ella ni siquiera les prestó atención. Desde que cortó con Niall no había salido con nadie, ni siquiera se había líado con ningún tío.
Entró en la clase y se sentó en su asiento mientras hacía como si mirase su libro de Matemáticas, la primera asignatura del día.
Alzó la vista conociendo aquella voz tan aguda y cantarina. Sus ojos claros se toparon con aquellos tan oscuros. Yuriko le dedicó una sonrisa y la pelirroja se la devolvió felizmente. Ya no eran mejores amigas ni nada de eso, pero aún se tenían respeto la una a la otra y se querían aunque no lo demostraran. Kesha dio vueltas a la pulsera que llevaba en su mano izquierda. La misma que aquel día. Esa de origen japonés que le regaló su amiga y que no se la quitó, aún seguía en su muñeca.

                                                          ~~~~~~~~~~~~

-Entonces ¿qué?-Preguntó ella mientras atravesaban la puerta de la clase.-¿Quedamos esta tarde?
-No. Esta tarde no puedo, Lidia. He quedado con mi novia.-Respondió el rubio rápidamente.
-Vaya... Entonces ¿este finde?
-Vale.
-Pero de verdad ¿eh?
-Sí, de verdad. Te lo prometo.-Afirmó el chico sonriendo a aquella chica que en el último año se había convertido en su mejor amiga.
Sus ojos marrones miraron divertidos a los suyos, tan azules e hipnotizadores que mataba a cualquier chica.
-Vale. Entonces ya nos veremos para hacer el trabajo de Química. ¡Adiós!
La chica salió corriendo por la puerta y él bajó las escaleras con sumo cuidado mientras sonreía tras aquella chica tan peculiar, pero había alguien a quién todavía tenía más ganas de ver. Cruzó una esquina y la vio. Le sonrió con dulzura y suspiró. Esos ojos azules le enamoraban y esa sonrisa que no se borraba en ningún momento aún más.
-Hola irlandesito.-Bromeó ella a modo de saludo.
-Hola princesa.
Posó sus labios sobre los suyos formando un suave y dulce beso tierno y robado al mismo tiempo. Tres meses llevaban saliendo y para los dos había sido único. Ella sin duda le había levantado él ánimo y le había apoyado con toda su alegría.
-¿Princesa? ¡Qué cursi..!-Se quejó la morena sonriendo. Aquella sonrisa que nunca desaparecía de su rostro por muy mal que estuviera.
Él frunció el ceño aparentando estar molesto.
La chica soltó una carcajada y le dio un beso en la mejilla.
-Anda no te enfades, gruñón.-Pidió con voz melosa y seductora.
No podía decirle que no. ¿Cómo iba a hacerlo? ¡Estaba enamorado de ella! Soltó una sonrisita tonta y le dio la mano a su chica.
-Vale, no me enfado. Pero me debes una cena.
-¿Qué tal un beso?
-¡Un beso no se puede reemplazar con una cena!
-¿Ni un beso mío?-Preguntó pícara.
-Eso menos.
-¡Serás...!-La chica le dio un manotazo en el hombro y se soltó de su mano.
-¡Au...!
-Te lo merecías por haber dicho que prefieres una cena a un beso mío.
-Lo rectifico.
-¿Entonces un beso por una cena?
-Mmmm...¿Y qué tal las dos cosas?
Se quedaron mirándose de frente.
-¿Siempre piensas en comer rubillo?-Bromeó revolviéndole el pelo.
-Es que una cena...
-Vale. Ya lo tengo. Un beso y una comida en Nando's ahora. ¿Qué opinas de eso?
Él le volvió a besar, de nuevo. Un beso más largo e intenso, pero igual de dulce.
-Pienso que debemos aligerarnos antes de que haya más gente en Nando's.-Sonrió él mientras se alejaba.
La chica resopló. ¡Nadie le ganaba a su novio en comer! Pero le quería.
Le cogió de nuevo de la mano y siguieron andando.
Niall se encontró con su mirada. Era perfecta. Sí, realmente amaba a Claris Hollister. Aquella chica que le había devuelto la sonrisa.


                                                            ~~~~~~~~~~~

-..huevos, pan, patatas, refrescos,...-Aida nombró aquellos ingredientes que le harían falta para el almuerzo al día siguiente en el jardín de la casa de los chicos, donde seguro que se lo pasarían en grande.
-¿Algo más?-Preguntó Harry, su primo.
-No. Nada más.
-Bien.-Añadió Zayn que también les había estado ayudando.-Ahora comamos algo.
Entre los tres prepararon unos espaguetis con salsa boloñesa. Harry se fue a poner la mesa.
-Zayn, ¿me coges la sal? Es que está ahí arriba y no llego.-Pidió Aida con una leve sonrojez en las mejillas.
-Ai que ver. Es que eres muy bajita.
La chica frunció el ceño. ¿Por qué siempre le acusaba con lo mismo? No era demasiado alta para su edad, ¿pero y qué? Eso a él no tenía por qué incumbirle.
-Toma.-Zayn le entregó el salero.
-Gracias.-Contestó seca.
-No te enfades. Lo de que eres bajita solo era una broma.
Ella se quedó callada. No quería discutir más. El chico resopló y sonrió. Se acercó a su oído y le susurró.
-Además, ¿no sabías que las cosas buenas se guardan en frascos pequeños?
Le dio un beso en la mejilla y salió de la cocina.
Aida sintió un escalofrío por el cuerpo mientras se le subían los colores. ¡Estaba emocionada! Sin quererlo esbozó una sonrisita tímida y suspiró.
Llevó la comida al comedor y allí sirvió los platos. Esos ojos oscuros miraban los suyos de color verde. ¡Qué guapo!
-¿Quieres un poco más?-Le preguntó con la voz más seca y firme que pudo.
-No, gracias.
Después sirvió a su primo y le dedicó la mayor de sus sonrisas.
-Haber si te buscas ya novia y dejas de darme la tabarra.-Bromeó la chica mientras se sentaba y se servía ahora a ella misma.
-¿Novia?-Preguntó el chico de cabellera rizada.
-Sí, novia formal. No esos rollos que tienes las noches de fiesta.-Asintió ella.
-¿Y tú?-Intevinió Zayn bebiendo un poco de agua.
-¡A mí no me hace falta!-Exclamó mientras se llevaba un macarrón a la boca e intentaba esconder su nerviosismo.
-Eso, que el útlimo fue un idiota.-Añadió Harry.
-Ya... Pero no todos son iguales.-Contestó Zayn.
-Que no Zayn que no. Que todos buscan lo mismo como el anterior.
-¿Y tú no buscas eso?
El tono de la conversación comenzó a ser un poco más elevado.
-¿Yo?
-Sí. Todas las chicas durante los últimos meses Harry, no lo niegues.
-Ya pero no voy a dejar que a mi prima le hagan algo así, para mí es como una hermana pequeña. Así que no va a tener novio y punto.
-¡Parad!-Gritó Aida, después respiró con tranquilidad y siguió.-Ya eligiré lo que es mejor para mí. Y no quiero que nadie me ayude. Tengo diecisiete años, ya soy mayorcita para elegir mis propias decisiones. Y si me equivoco será mi culpa, no la de nadie. Harry no me pasará nada y tú Zayn, no eres nadie en mi vida como para decirme lo que tengo o no que hacer.
Se levantó y llevó su plato a la cocina. No tenía mucho apetito. Se dio la vuelta y se encontró de nuevo con el moreno.
-¿No soy nadie en tu vida? ¡Venga ya, tía! Estás enamorada de mí.
Aida se puso colorada como un tomate. ¿Cómo la sabía?
-¿Pero de qué vas?-Gritó como si estuviera enfadada.
-Que me quieres ¿o no es cierto? Lo he notado cada día cuando me miras y te sale esa sonrisita.
-¿Sonrisita? Mira, creo que alucinas.
-No alucino, Aida. Estás enamorada e intentas negarlo.
-Que no pesado, que no.
-Pues ven, dímelo a la cara. Dímelo a dos centímetros de distancia. Que no me quieres. ¿Ah no? ¿No puedes? ¡Lo sé! Es normal porque lo que estoy diciendo es verdad.
La chica se giró, ya cansada de todo. ¿Desafiarla a ella? Já. Que se lo creía. Le miró a los ojos durante un largo instante.
-No estoy enamorada de ti.-Dijo con voz autoritaria. Aunque las fuerzas le flaqueaban por dentro.
Zayn sonrió y le besó fugazmente. De nuevo otra chica que había caído a sus encantos. Como todas, al fin y al cabo Harry y él eran los dos más mujeriegos de la banda, por ello decía que no quería que su prima tuviese novio, le advertía de que no siguiera conquistando a su querida prima Aida, pero ya era demasiado tarde. Ella había caído enamorada.
De repente sintió que su mejilla ardía. La chica se había separado y le había dado una fuerte bofetada que incluso le había dejado la marca.
Aida tragó saliva, sí era lo que quería, darle un beso, pero no así. Además ella nunca se rebajaba por un tío y sabía que él tampoco lo hacía por una chica, así que no iba a salir perdiendo. Aún así se sentía culpable por haberle pegado tan fuerte.
-Eres un idiota. No te quiero. Para que te quede claro.-Mintió contradiciendo a su corazón.
Él se frotó la parte afectada. ¿Cómo había sucedido? Su plan nunca fallaba, cuando las besaba siempre se dejaban llevar y les decía que era verdad, que estaban enamoradas de él. Ninguna había resistido a sus encantos... excepto ella, aquella chica que había roto la cadena. Esa rubia de ojos verdes un poco rebelde que le estaba sacando de sus casillas. Pero aún así iba a seguir hasta conseguirla, ¿pero por qué?
Aparte del dolor que le había producido la bofetada en la mejilla había otro, pero más
interno y personal. ¿Era eso a lo que llamaban amor?

                                                                ~~~~~~~~~~~

-¡Liam no!-Se quejó la chica de nuevo, mientras su novio seguía haciéndole cosquillas en su contra.
-¿Por qué? Me estoy riendo mucho.-Sonrió el con malicia pero dulzura a la vez.
-Te odio.-Se quejó cuando parecía que había una tregua.
Él comenzó a hacerle cosquillas de nuevo.
-No me enterado bien, ¿me odias?
-No. No te odio.-Negó ella intentando aguantar la risa.
-¿Entonces me amas?
-Sí. Te amo.-La chica soltó una carcajada.-¡Suéltame! No resisto.
-¿Quién es el mejor novio del mundo mundial?
-¡TÚ!
-Bien...
Él se alejó y se puso bien sentado en el sofá en donde se encontraban. Habían comido comida china que habían pedido a un restaurante y se habían puesto a ver una peli hasta que él comenzó a hacerle cosquillas.
-Ay...-Suspiró ella.
Liam le dio un beso en los labios. Sincero, limpio, transparente... tal y como él.
-¿Y eso?-Preguntó ella remolona sonriendo y poniendo los brazos en jarra-Primero cosquillas y ahora besitos.
-Claro. Para que no te quedes con ganas ni de una cosa ni de la otra.
-Está bien pensado.-Asumió ella cruzándose de piernas en el sofá y soltando una risita mientras estiraba los brazos hacia delante.
-Soy un chico listo.
-Sí, lo eres.
-Y guapo. Muy guapo, ¿verdad?
-Pues claro que sí. Pero no más que yo, que te quede claro.
De nuevo una lucha entre ambos. Con las miradas y con aquellas sonrisas radiantes que solo salían cuando estaban juntos.
-Bueno, recojamos la comida.
-¿Te ha gustado?-Preguntó ella.
-Sí. No ha estado mal.
-Ajá. Lo sabía.-Afimó ella divertida mientras le guiñaba un ojo.
Llevaron aquellos cartoncitos a la cocina y lo tiraron.
-Bueno, y ahora ¿qué?
-¿Qué de qué?-Exclamó el sorprendido.
Ella sonrió y le cogió la mano con dulzura y confianza.
-Tengo que confesarte algo.-Dijo poniéndose seria y con un brillo especial en los ojos.
Él la miró extrañado.
-¿Qué quieres confesarme?
-Tengo... un problema Liam... y desde hace unos días pues no le encuentro solución.
-Venga dímelo. Yo te ayudaré.-Le sonrió para transmitirle seguridad y tranquilidad.
Se sentaron en uno de los banquitos de la cocina.
-No te enfades conmigo por lo que te vaya a decir y tampoco me interrumpas, por favor.-Pidió con las lágrimas a punto de salir mientras cerraba los ojos y memorizaba las palabras adecuadas.
Él se preocupó gravemente. ¿Qué le pasaría?
Aún así cuando ella le miró de nuevo afirmó.
-De acuerdo. Habla, no tengas miedo.
-Desde hace días he tenido varias broncas con mi padrastro porque ha estado viniendo hasta las tantas e incluso a veces he llegado a escucharle gritarle a mi madre. Pero no ha habido contacto físico... o eso creo. Aún así el otro día, volvió a llegar tarde, mi madre y yo veíamos tranquilamente una película en el sofá. Ella estaba casi dormida y a mí me quedaba poco. Cuando lo vi me alejé de él y comencé a correr sin querer por la escalera. Lamentablemente me pilló por el tobillo y después me hizo esto poco a poco. Sufrí mucho Liam.... pero no quería decirte nada.-Con lágrimas en los ojos se subió un poco la camiseta y se puso de espaldas, enseñando cortes y magulladuras. Se dio rápidamente la vuelta.-Y ayer por la noche... intentó ahogarme mientras me bañaba en la piscina del jardín, no me percaté de que estaba allí. Y.. y.. lo intentó pero forcejeé con él y al final pude salir. Me persiguió y fue cuando se dio un gran golpe en la cabeza. Aún así sigue vivo. Pero no me lo va a perdonar Liam, yo sé que no...
Él le abrazó fuertemente contra su pecho mientras ella seguía llorando.
-Tranquila.-Le dijo.-Él no va a hacerte más daño. Me tienes a mí y no lo voy a consentir. Va a tener que pisar antes mi cadáver.
La chica le tocó el pelo con sumo cuidado.
-Pensé que te alejarías para que a ti no te pasara nada y lo veía comprensible...
-De eso nada. Estoy contigo hasta el final.
Se dieron un beso con delicadeza asumiendo toda aquella carga entre ambos, esa carga que en solo un instante podría derrumbarse...
----------------------------------------------------------------------------------
Aquí el capítulo que os prometí! El primero de la segunda temporada!!
Ya tengo puesto los personajes (tanto inactivos como activos ahora mismo) Ya estáis ahí chicas jeje :)  Y además me gustaría que pasárais poorque he cambiado las fotos de los personajes y ahora son... diferentes. Más mayores  (un añito jeje) y con tantas cosas como han pasado puees...
Además aquí véis a Kesha que es una de las que más ha cambiado junto con otro personaje (que ya lo descubriréis jeje)
En este cap han aparecido unas y en el otro aparecerán otras y después iré variando según me venga la inspiración de la pareja XD
Tal vez cambia de nuevo la cabecera (Por lo de Ryan) Y además porque no me agradan demasiado las fotitos. Puede que solo penga un título del blog sin cabecera ni nada porque no se me viene inspiración ninguna, pero bueno.. jeje.
Y esoo, que espero que dejen su lindito comentario y que cualquier cosa ahora os dejo mi correo por si tenéis sugerencias, ideas. También podéis ponerla en el apartado de sugerencias.
laamistadesunsecreto@gmail.com
Ya está! Muchas gracias a todoos, porque gracias a vosotros este blog sigue en pie dia a dia :)
Besitoos :)
PD: Espero que les haya gustado el capítulo jiji.

PERSONAJES:

Hola ^^
Hoy traigo los nuevos seis personajes de vosotras, chicas. Primero están Aida Styles y Claris Hollistr, que encontrado estos:

Aida:










Elige la que más te guste. Estas son las que he encontrado.

Claris:






Igualmente, elige la que prefieras jeje.

Alba:


Irene: Que por cierto nena, ¿cómo quieres llamarte Irene Fernández o Perrie May en la historia?


Jade:


Lidia Villa:



Aquí estáis todas.
Por cierto Perrie Mayo (Irene) ¿eres tú LoverOf1D más que nada porque el comentario que eliminaste en la entrada anterior ponía al final la firma de LoverOf1D pero ponía tu cuenta y me quedé un poco rayada. A lo mejor es un fallo de blogger (y es lo más seguro) pero era solo para verificarlo. 
Besitos :)

Capítulo 49: EL FIN DE UNA ETAPA


Al día siguiente se despertaron bien temprano para prepararlo todo. Kesha se despertó y se vistió con una camiseta blanca con un gatito, unos shorts vaqueros y unas bailarinas a conjunto con la camiseta. Llevaba el pelo recogido en una coleta alta y una pulsera de origen japonesa en la mano izquierda, que le había prestado Yuriko para el viaje.
Bajó a ayudar a preparar el desayuno con los chicos: Tostadas con mermelada recién hecha, zumo de naranja recién exprimido, frutas, cereales y por supuesto un delicioso aroma a café recién hecho inundaba toda la cocina.
Se cruzaban entre ellos mientras preparaban las cosas, se sonreían e incluso se decían alguna que otra broma.
Pusieron la mesa y cuando estuvieron todos comenzaron con el gran manjar.
Terminaron y Harry y Liam se dedicaron a fregar los platos mientras los demás quitaban la mesa.
-Vamos a ir preparando las cosas.-Avisó Niall.
-Nos vamos dentro de una hora.-Corroboró Zayn.
Así lo hicieron. Kesha subió a su cuarto y metió toda la ropa en su maleta de viajes, la bajó con sumo cuidado y se entretuvo en la escalera pintándose las uñas para matar el tiempo.
Se despidieron de toda la familia y salieron de la casa. Tenían que darse prisa para llegar a tiempo al aeropuerto.
-¡Mirad!-Gritó Louis de un momento a otro señalando una cumbre de la ladera con el dedo índice.
Todos desviaron la mirada hasta donde decía el mayor de la banda.
-¡Un ciervo!-Exclamó Kesha.
Era verdad. El supuesto ciervo madre se encontraba con una cría a su lado. Al ver a los chicos comenzaron a correr, aparentemente asustados.
-Les hemos asustado.-Resopló Liam.
-Sí.-Asintieron los demás entristecidos.
Siguieron caminando por aquella cumbre hasta que tuvieron que subir por un
terraplén un poco empinado.
-¿Seguro que era por aquí?-Preguntó Zayn mientras subía la maleta a cuestas con mucho trabajo.
-Recuerda que antes era cuesta arriba.-Señaló Harry jadeando.
Liam resopló mientras tomaba aire, Kesha agarró bien la maleta y volvió a retomar el camino y Niall, que iba el primero, delante de todos, puso el pie en una de las piedras del camino, pero lamentablemente esta se cayó y el chico se resbaló.
-¡Ah!-Gritó.
Louis que estaba detrás de él le sujetó la espalda, pero no podría aguantar mucho su peso. Kesha agarró el brazó del irlandés y tiró hacia delante con toda la fuerza que tenía.
-¡Vamos tú puedes!-Exclamó el mayor.
Los demás intentaron acercarse sin caerse para poder ayudarle.
Niall se puso en pie y recobró el equilibrio, acto seguido cerró los ojos y antes los ojos atónitos de los demás que no pudieron hacer nada, se desamayó y cayó rodando hacia abajo.

                                                     ~~~~~~~~~~~~

-¿Qué?-Gritó el hombre con el rostro ensombrecido, mientras se paseaba de un lado a otro del salón.-¿Cómo es posible?
-Así es.-Lloriqueó una voz desde la otra linea.
-¿Y cómo ha pasado?
-No... no lo sé. Todo... fue... muy... rápido...
-Vale, respira, respira. ¿Quién ha sido?
De nuevo aquella voz rompió a llorar con desolación.
-Ella. Fue ella.
-¿Él está bien?-Preguntó de nuevo el hombre.
-Muy grave han dicho los médicos. Muy grave... Casi no respira. Casi no respira...
Se puso a dar vueltas por la habitación, decepcionado. ¿Pero qué podía hacer?
-¿En qué hospital estáis?
-En el central, supongo... No me he fijado.
-Vale. Te voy a colgar. Llego en el menor tiempo posible. No te preocupes, ¿estamos?
-Sí...
-Bien adiós.
-Adiós...

                                                        ~~~~~~~~~~~

-¡NIALL!-Zayn fue el primero en actuar. Bajó corriendo la ladera, dejando la maleta a un lado y lo puso en pie, aún así el chico no estaba en las mejores condiciones.
Llevaba un rasguño en la cabeza, unos moratones en la espalda y las rodillas las tenía lesionadas.
Los demás siguieron al moreno y Kesha sacó la botella de agua.
-Toma, tiene que beber y después le curaremos las heridas.
-Yo traigo un botiquín.-Afirmó Liam mientras lo sacaba con rápidez y precisión de su maleta.
-Bien, sentémosle y curémosle.-Afirmó Louis.
Así lo hicieron, le curaron las heridas y le hicieron beber un poco de agua.
Kesha se ofreció a llevarlo en su espalda meintras los demás llevaban su maleta. Al principio se negaron pero ante la cabezonería de su amiga aceptaron con la condición de que se irían turnando. Al fin y al cabo discutir con ella era una tontería.
-Kesha, ¿te ayudo?-Preguntó Louis por décima vez.
-No hace falta, sigue con los demás, ahora os alcanzo. Ya mismo queda poco para que cambiemos de turno.
-Ve con cuidado.
-Sí, no te preocupes. Llevo agua de sobra.
-Vale...
El chico siguió con sus amigos mientras de vez en cuando miraban hacia atrás para cerciorarse de que todo iba bien.
Niall abrió los ojos. Aquel pelo naranja era... ¿de Kesha?
-Ke..Kesha...
La chica miró hacia atrás.
-Hola dormilón.-Susurró con voz débil, en tono divertido.
-Bájame, puedo andar.
-No. Claro que no.
Liam miró hacia atrás y vio que el irlandés había vuelto en sí, así que bajó para ayudar a Kesha.
-Venga trae, que me toca.
Esta vez ella no se opuso. Necesitaba descansar sí. Le tendió una sonrisa a Liam y dejó a Niall en sus manos.
-Gracias.
Subió a por su maleta y se encontró con Louis.
-A Liam le dejas llevar a Niall y a mí no, ¿no? Qué bonito.
-Es que él me cae mejor Louis.-Bromeó ella sonriente. En verdad todos le caían bien, es más, eran sus cinco mejores amigos. Y para ellos, ella era su mejor amiga, sin excusas.
Pronto estuvieron en el aeropuerto. Allí llevaron a Niall para curarlo mejor y pronto estaría bien. No habían sido más que rasguños al fin y al cabo, aunque sí que pasaron un gran susto.
Chequearon las maletas y entraron en el avión. Dentro de unas horas estarían de nuevo en Londres.

                                                        ~~~~~~~~~

Llevaron a Kesha a su casa en limusina. Cuando bajó la chica se despidió de ellos.
-Gracias por traerme.-Agradeció.
Cogió su maleta y llamó a la puerta. Tras unos segundos, Candy abrió la puerta, pero
su cara no expresaba precisamente alegría.
-¡Qué contenta estás de verme, eh hermanita!-Bromeó mientras le daba un gran abrazo y entraba en casa.-¿Y papá?
La rubia le cogió de la mano.
-Hermana tienes que ir al hospital central, urgentemente.
-¿Qué?-Preguntó ella confusa.-¿Qué ha pasado?
-No lo sé. Papá solo me dijo que cuando llegara te dijera que fueras allí. Yo no puedo ir porque tengo que cuidar de Susi.
-Es una broma, ¿verdad?-Respondió ella esbozando una media sonrisa, aunque con nerviosismo.
-¡No! Claro que no. Alguien se está muriendo Kesha, y creo que es alguien que conoces.
-¿Cómo...?
Cogió rápidamente las llaves de su coche y abrió la puerta. Entró en su mini y apretó el acelerador. Estaba nerviosa. ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde?
Lo peor de todo es que no sabía nada y eso le alteraba. Necesitaba saber quién era.
Bajó con rápidez del coche y entró en el hospital. ¿Y ahora?
Cogió su móvil y marcó el número de su padre. Un bip, dos, tres..
-¿Sí?
-¡Papa!-Exclamó la chica casi gritando, mientras algunas personas le miraban con incredulidad, aunque a ella eso ahora no le importaba.
-¡Kesha! ¿Dónde estás?
-Aquí abajo en recepción. ¿Y tú?
-En la habitación 306. Estoy con...
Pero la chica colgó de inmediato. Necesitaba verlo ahora. Subió rápidamente por las escaleras. El corazón le iba a mil por hora, respiraba con dificultad, con agonía.
Planta 3. Allí, en aquellos sillones blancos se encontraba Yuriko. Lloraba. Y Heather caminando de un lado para otro. Junto a ella estaba Abie, pero más alejada, mirando hacia... ninguna parte, con sus bonitos ojos apagados, muy apagados.
Y de pie... Richard se mordía las uñas con impaciencia, con una mirada perdida.
Kesha corrió hacia él y se fundieron en un abrazo.
-¿Quién...?-Preguntó con voz inaudible, casi en un susurro que nunca debía ser pronunciado, como un juramento...
Él simplemente le señaló hacia un lado.
Y ella miró mientras sentía que todo se le venía encima. Bryan se encontraba postrado en aquella cama, la máquina que conectaba con su corazón dibujaban líneas de color rojo que se iban apagando. Necesitaba darle la mano, decirle que le quería, que estaría con él pasara lo que pasara, que no se preocupara. Mientras millones de lágrimas rodaban por sus mejillas pensaba en todas las cosas que habían hecho juntos y las que aún les quedaban por hacer. Su sueño, el de viajar por todo el mundo,ser un trotamundos, navegar por mares inalcanzables. Todo se había fulminado. Posó las manos en aquel cristal frío como el gélido hielo. Lo quería, sí, claro que lo quería. Era su amigo, su primer amigo y aquel con quien tuvo una amistad que en la vida solo se podrán contar con los dedos de las manos. Como Yuriko, o Niall, Harry,
Louis, Liam y Zayn.
Yuriko le abrazó por detrás y ella se dio la vuelta y le devolvió el abrazo.
-¿Qué ha... pasado?-Preguntó entre lágrimas.
La oriental respiró hondo para coger fuerzas.
-Fue en el parque, estábamos Bryan, Heather, Abie y yo juntos tomándonos unos helados mientras esperábamos a que llegábais y entonces llegó ella.
-¿Ella?
-Sí...La hermana de Abie, Abigal. Ella trabaja para los dos franceses que nos querían matar en París. Intentaba matar a su hermana, pero Bryan descubrió sus intenciones e intentó pararla y al final se llevó la peor parte, con la navaja en la costilla y otro navajazo en el costado. Perdió mucha sangre. Fue horrible.
-¿Y dónde está Abigal?
-Se escapó. La policía aún no la ha descubierto. Está loca. ¡Loca!
Kesha miró a Abie quien arecía entumecida y ensimismada en sus pensamientos. Su cara estaba blanca, muy blanca y sus ojos apagados, sin color, como un pajarillo asustado. Heather hablaba por teléfono, moviéndose de un lado a otro. Suponía que con Jonathan para explicarle dónde estaba.
-¿Y ella?-Preguntó la pelirroja haciendo un gesto indicando que se refería a Abie.
-El médico dice que hay que llevarla a un psiquiátrico. No está bien, todo se le está viniendo encima. ¡Es su hermana gemela!
-Ya...
De repente las máquinas comenzaron a pitar. Kesha se dio la vuelta y vio que era Bryan... Se estaba yendo, se iba, se iba...
Los cinco llegaron a tiempo. Kesha se derrumbó en el suelo y Niall le agarró por detrás para levantarla. Lloros, llantos, el fin... el fin de una etapa de diez.
Detrás de una columna una chica escondida tras mucha ropa de distintas tonalidades cogió el teléfono.
-Ha muerto.-Dijo con la misma voz dulce que utilizaba su hermana.
-Bien.-Contestó el hombre desde la otra línea.-Ahora, solo quedan nueve.
--------------------------------------------------------------------
Aquí el último capítulo de la temporada. Lo sé es triste, muy triste, pero bueno, creo que era una nueva forma de abrir otra etapa nueva con nuevos personajes (Síi, vosotraas chicas) Y que por cierto tengo muchísimas ganas de empezar, tengo muchas cosas en mi cabeza e ideas nuevas. 
Me gustaría preguntaros qué tal os ha parecido la primera temporada y este capítulo, este final, si os ha gustado, os ha impresionado...
Y eso, que pronto pondré los personajes nuevos, os lo iré poniendo en entradas y ya mismo: ¡¡El siguiente capítulo!! El 1º de la segunda temporada y de la nueva etapa de la vida de estos nueve chicos. Sí, ahora van a ser nueve. Todo va a cambiar. TODO. Haber como veis los cambios.
Besitos :)

Capítulo 48: Bromas y ¡¡momento zanahoria!!


Kesha se despertó en aquella habitación de paredes azules.
-¿Dónde estoy?-Se preguntó a sí misma. Se desperezó y salió de la cama. Se acercó a la ventana y la abrió. El sol salía tras las colinas verdes, haciendo brillar toda Irlanda. Sonrió y respiró el aire mañanero. Olía a pan recién hecho y a galletas recién horneadas. Estaba segura que Margaret estaba hacianedo tostadas, huevos, bacon, zumo de naranja, galletas y ricas magdalenas de chocolate. Un gran manjar para toda la familia.
Se puso una camiseta de manga corta, unos shorts y unas Converse. Se peinó un poco con las manos y bajó rápidamente para ayudar a preparar el desayuno. Cuando entró en la cocina, se encontró con Niall ayudando a su abuela.
-Buenos días.-Le dijo el chico sonriente.
-Hola.
-Aún es temprano.-Le dijo él.-Puedes dormirte un poco más.
-No, no te preocupes. Quiero ayudar a preparar algo, y no aceptaré un no por respuesta.-Respondió con vehemencia, esbozando una gran sonrisa.
El rubio le sonrió y asintió.
-Querida, puedes preparar el zumo, las naranjas están en la despensa del cuartillo que hay al lado de la casa.-Margaret le tendió la llave.
-Vale. Ahora vuelvo.
Kesha salió y anduvo hacia una pequeña cabañita que había al lado. La abrió y encontró de todo: Verduras, hortalizas, frutas, carne, embutidos...
Cogió un saco de naranjas y se las llevó hacia la cocina. Comenzó a colar una a una, hasta que tuvo dos jarras bien llenas de zumo de naranja. Después ayudó a llevarlo todo al comedor. Allí encontró a Bobby, leyendo el periódico del día.
-Buenos días señor.-Saludó ella cortésmente.
El hombre apartó unos segundos la vista del periódico para mirarla.
-Buenos días. No me digas que estás ayudando, en la cocina.
-Así es. Pero para mí es un honor hacerlo, así que no se preocupe.-Contestó ella con una amplia sonrisa.
Él se quedó aturdido, la antigua novia de Niall no ayudaba a preparar comidas ni a poner la mesa, ni menos aún se levantaba tan temprano.
De repente sonrió.
-"Me gusta esta chica"-Pensó volviendo a fijarse en la página de deportes.
-Kesha, ¿te importa llamar a los chicos?-Pidió Niall.
Ella negó con la cabeza, dando a entender que no le importaba y subió hasta la primera habitación, que era de Liam y Zayn. La abrió y se encontró con Liam desperezándose, ya con una camiseta puesta y con los pantalones de pijama.
-Buenos días.-Sonrió él, aún adormecido.
-¿Qué hay morenito?-Bramó ella revolviéndole el pelo.
-Te has despertado muy pronto, ¿no?
-Así es. Quería ayudar a preparar el desayuno.
-Yo suelo hacerlo, pero tenía sueño.-Se excusó él soltando una risita.
-¡Qué dormilón!-Exclamó ella aprentando estar escandalizada.
Los dos soltaron una risita.
-¿Despierto a Zayn?-Preguntó el chico.
-No, da igual. Ya lo hago yo.
La chica miró por la habitación y vio algo que le llamó la atención. Tomó una bocina que seguro que utilizarían para animar en los partidos de fútbol y se acercó a la cama. Lo puso en la oreja del chico y pulsó fuertemente produciendo un desagradable, molesto y gran sonido.
Zayn saltó de la cama y se cayó al suelo, al ver a su amiga gritó con todo el aire de
sus pulmones:
-¡KEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEESHAAAAAAAAA!
Ésta rió y después ayudó a que se levantara del suelo.
-Venga andando. Que el desayuno está preparado.-Dijo con voz autoritaria.-¡Y ligerito!
Cuando se fue, Zayn se rascó la cabeza.
-¡Será mandona!-Bramó bufando.
La pelirroja abrió la habitación de Louis y Harry. Los dos dormían plácidamente.
Kesha resopló.
-Dormilones...
Se acercó a la cama de Harry y sonrió malévolamente.
-Pobres rizos.-Rió entre dientes. Cogió una plancha del pelo y se lo alisó poco a poco. Ni se daba cuenta, estaba totalmente dormido, como si de un niño pequeño se tratase.
-Es tan adorable dormido.-Suspiró.
Le hizo cosquillas y él se despertó rápido. Frunció el ceño al verla.
-¿Qué haces?-Preguntó molesto.
-A despertarse, que ya está preparado el desayuno.
Se acercó a Louis y le gritó en el oído.
-¡QUE SE ACABAN LAS ZANAHORIAS, LOUIS!
El mayor del grupo, asustado se levantó rápidamente.
-¿Zanahorias?-Preguntó.
-No, es broma.-Rió la chica.-A levantarse que ahora hay que desayunar.
De repente el chico miró a Harry y soltó una sonora carcajada.
-¿Por qué te has alisado los rizos?
-Alisarme los...-Se tocó el pelo y ambos inmediatamente miraron a la chica, culpándola con la mirada. Kesha salió de allí a toda prisa y Harry vociferó-¡KESHA STADLER VEN AQUÍ AHORA MISMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
La pelirroja se sintió un poco culpable, había sido demasiado mala, pero al fin y al cabo no iba a reconocer su error, y menos delante de él, por supuesto.
Se sentó en la mesa junto a Niall y la familia y esperaron a que bajaran los cuatro que faltaban. Zayn y Liam fueron primero, y más tarde Louis y Harry, este último se había hechado un poco de laca y tenía el pelo perfecto con sus rizos que volvían locas a todas sus fans.
Comenzaron a comer animadamente, hasta que Cassie carraspeó un par de veces. Llevaba un bonito vestido blanco con un lazo rosa en la cintura. El pelo rubio lo llevaba recogio en una diadema conjuntada con el vestido. Realmente era una niña preciosa.
-Tito Bobby.-Dijo con voz clara y alta.
-¿Si?-Preguntó éste.
Todas las miradas se desviaron hacia la pequeña.
-Me preguntaba si el primo Niall y su novia habían encargado a la cigüeña un bebé.
-Hermana, ¿qué dices?-Le reprochó Brittie poniéndose colorada.
-Mamá me dijo que la cigüeña trae a los bebés y los pone en el hospital para que sus padres vayan a recogerlos. ¿No es así?
Nadie supo qué responder, hasta que Margaret tomó la mano de su nieta.
-Cariño, aún son muy jóvenes para pedir un bebé a la cigüeña. Cuando tengan más edad y sigan juntos, tal vez lo pidan.
-Pues espero que así sea, porque siempre he querido ver un bebé pelirrojo como Kesha.
-Bueno, basta ya de charlas Cassie, vamos a recoger la mesa.-Dijo Maura levantándose y desviando la conversación.
La rubilla asintió energéticamente y desapareció del comedor pegando saltitos muy delicadamente.
Kesha se levantó de la mesa, se había puesto colorada pero ahora sonreía, eso solo era cosas de niños. Recogió algunos platos y se los llevó a la cocina para fregarlos.
-Perdón si te ha molestado.-Rogó Maura entrando junto a ella con los platos que faltaban.
-¡Oh! No pasa nada...
-Son cosa de críos.
-Ya, no le he dado demasiada importancia, no se preocupe.
-Siempre nos ilusionamos con las novias de mi hijo. No ha tenido muchas, pero todas han sido muy amables y tiernas. Pero no han durado, y siempre tenemos esperanza cuando vemos a una chica nueva de que ella será para siempre.
La pelirroja sonrió melancólicamente mirando su plato.
-Aún somos jóvenes... Ni yo misma sé lo que me deparará el futuro. Y no quiero hacerle promesas que tal vez después no se vayan a cumplir. Prefieron vivir el día a día y que pase lo que tenga que pasar.
Maura esbozó media sonrisa.
-Solo quiero que lo paséis bien y que seais felices el tiempo que estéis juntos. Y que no dañes a mi hijo rompiéndole el corazón.
Kesha se sintió mal de repente, ¿y si cortaba con Niall por una razón? ¿Y si después le hiciese daño?
-Bueno, voy a arriba a por los chicos, ahora íbamos a dar un paseo por Mullingar.
-Pues pasadlo bien.
-Gracias Maura.
La chica salió de la cocina topándose con Brittie.
-Perdón por lo de mi hermana.
-No te preocupes.-Dijo ella mientras sonreía.-No ha sido nada, créeme.
La rubia le devolvió la sonrisa y entró en la cocina.
Kesha caminó a su cuarto, lo cerró y se fue hacia el baño. Se echó agua en la cara para refrescarse y se la secó mientras se miraba al espejo. La charla con Maura no le había venido del todo bien, no se sentía demasiado feliz. Respiró hondo y ensayó una enorme sonrisa resplandeciente.
-Así es. Sonríe.-Se dijo a sí misma.
Salió del cuarto y entró en la habitación de juegos. Cómo no, los cinco chicos se encontraban sentados en el sofá amarillo haciendo una batalla de Mario Kart en las DS entre Harry y Niall. Liam y Louis intentaban darles consejos a Harry con el coche de Mario, mientras Zayn miraba en la pantallita de la DS de Niall al personaje de
Luigi, que iba en primera posición con Mario pisándole los talones.
-Harry lánzale la concha roja.-Gritó Liam señalándola.
-No seas malo, Li.-Se quejó el irlandés sonriente.
-Es verdad Liam. Gracias por recordármelo.-Agradeció el cantante de cabellera rizada.
-¡Corre Niall, te queda poco para la linea de meta!-Exclamó Zayn.
-¡Concha roja va!-Bramó Louis.
-¡SÍ HE GANADO!-Vociferó Harry.
-Oh, no...-Se quejó Niall miró al frente y se encontró con Kesha.-Ei, hola, ¿quieres jugar?
-Venga vale.-Contenta se sentó en el suelo y Niall le dio la consola.-¿Con quién me toca?
-Conmigo.-Corroboró Liam.-Te voy a machacar.
-Eso ya lo veremos.
Tras unas partidas de Mario Kart, los seis amigos salieron a dar un paseo.
-Paremos a comprar frutas. Quiero una zanahoria.-Pidió Louis.-¿Queréis algo?
-Una manzana.-Pidió Kesha.
-¡Que sean dos!-Gritó Zayn.
-Y un ramillete de uva.-Dijo Liam.
El moreno asintió y corrió hacia la frutería. Allí había una chica... que le sonaba de algo.
-Hola.-Saludó a ambos.
Ella lo miró.
-Hola Louis.
-¡Jade!-Exclamó él.-Te llamas Jade, ¿verdad? Estás en la clase B.
-Así es. Un momento.-Se dirigió hacia el vendedor.-Lo de siempre Weight.
-¿11?
-Así es.-Afirmó ella.
-¿Qué haces por aquí?
-Tengo familia en Mullingar.-Afirmó ella alegremente.-Y tú has venido por Niall, ¿me equivoco?
-No.. No te equivocas.
-Bueno señorito.-Pidió el señor.-¿Qué quiere?
-Un ramillete de uvas, dos manzanas y una zanahoria, por favor.
-¿Te gustan las zanahorias?-Preguntó Jade, asombrada.
-Sí, me encantan, de hecho.
Ella sonrió con dulzura.
-Toma Jade.-Weight le tendió la bolsa de verduras y ella le pagó.
Para sorpresa del chico, la morena sacó una zanahoria y le pegó un bocado.
-Cuando se entere tu familia de que compras once para comerte una por el camino, te van a echar una buena.-Rió el hombre.
-No creo. Las hortalizas son geniales para el metabolismo y el naranja me sienta de maravilla. Además que las zanahorias están deliciosas, nadie puede privarme de comer una.
-En eso tienes razón.
-Bueno Louis, me alegro mucho verte. Ya nos veremos en el insti. Disfruta tú también de la zanahorias.-Sonrió mientras le guiñaba un ojo. Se dio la vuelta y anduvo alegremente hasta que desapareció al cruzar una calle.
Louis rió por lo bajo y pagó al señor lo que debía.
-Adiós y muchas gracias.
Se acercó a sus amigos y le dio a cada uno lo que había pedido, mientras mordía alegremente su zanahoria.
Dieron un paseo y comieron fuera. Por la tarde hicieron millones de cosas juntos mientras reían y lo pasaban bien, por la noche se durmieron bien pronto, al día siguiente ya era domingo y volvían de regreso a casa. ¿Qué les depararía Londres?
----------------------------------------------------
Aquí está el capítulo 48!! Espero que les guste y que comenten!! Eso me hace enormemente feliiz!!
Por cierto, he hecho momento zanahoria porque hice un sorteo en una página web muy segura y me salió así, aquí tienen la foto para que vean que es cierto:

¿Lo ven? Pone: Jad. Que es igual a Jade que es Loverof1D.
Pero no se preocupen, pronto todas ustedes aparecerán en la novee!! Weee! Y será antes de lo que esperan, así es :)
Y eso, digánme si les gustó el capítulo!
Besitos :)