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Capítulo 52: Recordando el pasado


La imagen era como en una película romántica. El chico y la chica, cogidos de la mano y riendo, como una pareja de enamorados. Kesha tragó saliva y vio cómo cruzaban la calle.
Volvió a la realidad y se fijó que había dejado caer al suelo aquel cigarrillo. Murmuró una palabra malsonante a sí misma y lo estrujó con sus botas marrones.
-Menos mal que no me han visto...
Cerró los ojos y un recuerdo le vino a la mente...

La pelirroja caminaba de un lado a otro de su habitación, nerviosa. ¿Lo hacía? Sí. Tenía que hacerlo, por el bien de ambos, sabía que no podía llegar a más. Se sentó en la cama y cogió el móvil dudosa, le temblaban las manos. Marcó ese número que ya se sabía de memoria, y que no había marcado durante un mes y medio casi, puesto que los chicos habían cambiado de instituto tras dos meses después de la muerte de Bryan.
Un bip, dos, tres...
-¿Kesha?-Preguntó una voz al otro lado de la linea.
-Niall.-Respondió ella con un hilo de voz de alegría y esperanza.
-¿Qué quieres?-La chica notó que su tono de voz no era demasiado agradable.
Tragó saliva y se dispuso a continuar.
-Me preguntaba si podríamos vernos.-La voz le temblaba y sus fuerzas parecía flaquear.
-¿Ahora?
-Cuanto antes mejor.-Pidió ella en un susurro casi inaudible.
-Claro.-El rubio se levantó del sofá en el que se encontraba jugando con sus amigos a la wii y sonrió feliz.-¿Te parece bien dentro de un cuarto de hora frente al instituto?
-Me parece genial.-Contestó volviendo a encontrar esperanza.-En el banquito de madera.
-En ese mismo.
-Hasta ahora Niall.
-Hasta ahora Kesha.
La chica colgó y rápidamente bajó las escaleras y entró en su coche. Llegó en unos minutos y se sentó en aquel banco. Se balanceó un poco moviendo las piernas nerviosamente, hasta que una limusina se aparcó frente a ella y el rubio salió de ahí. Kesha se levantó y le saludó con la mano y una sonrisa triste. Él amagó con darle un abrazo, pero al final decidió que no era una buena opción.
-Hola.
-Hola.-Respondió ella. Se sentó y dio unas palmaditas en el banquito para apremiarle a que él también se sentara.
-¿Qué querías?-Preguntó mientras apoyaba su espalda en el respaldo del asiento.
-Hablar contigo y decirte que no puedo seguir así. Deberíamos dejarlo.
-¿Te refieres a lo nuestro?
Ella miró hacia un lado con los ojos cristalinos. Se mordió el labio inferior y respiró
con dificultad.
Contempló de nuevo a aquellos ojos azules de los que aún seguía enamorada y contestó:
-Me refiero dejar de vernos y seguir nuestras vidas.
Él tragó saliva.
-¿Pero por qué?
-No mereces alguien como yo. Debes ser feliz.
-Contigo soy feliz.-El rubio le cogió la mano.
Kesha se estremeció. El simple contacto con su piel le erizaba el cabello. Tenía ganas de besarlo y decirle que le quería, que nadie ni nada acabaría con ellos, pero sabía que no podía hacerlo...
Se levantó y se alejó de él.
-Lo siento. Pero no puedo. Dile a los chicos que los quiero y que son mis mejores amigos.-Cerró los ojos y los volvió a abrir cristalinos y a punto de derramar un lago de lágrimas.-De verdad que lo siento, pero tengo que irme.
Kesha se dio la vuelta y corrió hasta su coche. Niall se quedó allí paralizado. Ambos tenían el presentimiento de que algún día el destino o lo que fuera volvería a unirlos, a hacer de nuevo un reencuentro con ellos y que ambos volverían a estar juntos como antes...

La pelirroja volvió a abrir los ojos, a poner los pies en el suelo y a asumir la verdadera realidad. Nada sería como antes... Se quitó una lágrima que ya resbalaba por su mejilla y sonrió con la mayor de su sonrisas. Se le acababa de ocurrir un plan. Miró de un lado a otro de la carretera y cruzó corriendo por el paso de peatones. Solo esperaba que aún no se hubieran agotado...

                                                              ~~~~~~~~~~~~

-¿Louis?-Preguntó Daisy asomándose por la puerta de la habitación. Llevaba una toalla blanca que tapaba su cuerpo y tenía su pelo castaño echado hacia un lado y mojado evidentemente.
-Dais.-Respondió él mirándola con una sonrisa. Dejó el móvil a un lado y se sentó en la cama.
-Voy a coger la ropa.
-Perfecto.
La chica llegó hacia él y le dio un cariñoso beso en los labios. Se alejó y abrió el armario, cogió ropa interior, un polo blanco y una falda rosa. Cogió unas bailarinas y tras guiñar un ojo a su novio salió de la habitación.
La voz de Katy Perry comenzó a sonar. El chico miró al escritorio. Era el móvil de Daisy. No le dio tiempo de mirar quién llamaba, pero pulsó la tecla verde.
-¿Si?-Preguntó dando comienzo a la conversación.

                                                             ~~~~~~~~~~~~

-Ha sido muy gracioso.-Rió Claris recordándolo.
-Para mí no.-Se quejó él seriamente.
-¿Estás de coña? Si una de tus fans te hubieran grabado, seguro que ya tendrías millones de visitas en el video de tu caída justo en la puerta de Nando's.-Bromeó ella soltando una risita.
Él la miró fulminante.
-Eres idiota.
-Tú más por haberte caído.-Jactó la chica mientras soltaba su mano.
-¿Por qué me sueltas?
-Es que me agobia mucho estar todo el día con las manos dadas y encima me das mucha calor.
El rubio soltó una risita mientras se ponía colorado y miraba a otro lado. Ella frunció el ceño pero en seguida lo comprendió.
-¡No ese calor, mal pensado!-Gritó mientras le daba una fuerte colleja en la nuca.
-¡AU! Eso ha dolido.-Se frotó la parte afectada y después sonrió.-Es que tu frase tenía dos intenciones...
-Mira que te doy otra vez.-Amenazó ella mientras levantaba la mano.
El rubio soltó una risita y vio que se había puesto un poco colorada. Le cogió la mano y le paró. Le miró a los ojos y se acercó para besarla.
-No no.-Negó ella alejándose y cruzándose de brazos.-No me rindo tan fácilmente a tus encantos irlandesito.
El chico volvió a sonreír.
-Venga anda, perdóname.-Pidió.
-No me puedo fiar de ti. Nunca sueles ceder a la primera.
-Esta vez sí.
-Que no. No seas tan cabezota.-Cruzó los brazos como si estuviera enfadada y siguió caminando hacia delante.
-¿Cabezota yo?
-Sí. Y mucho.
-Vale, es verdad, pero mis intenciones esta vez son sinceras.
Ella dudó un poco, pero al fin se dio por vencida y se encogió de hombros. Él soltó una risita y le dio la mano acercándola a sí, esa vez si tuvo éxito y la besó dulcemente.
-Aún sigo pensando que tu frase era malintencionada.-Rió alejándose de ella.
-¡Pero serás...!-Exclamó colorada por haberse dejado engatusar, mientras volvía a acercarse a él para pegarle, aunque al final acabaron riendo los dos.
-Si es que me amas.-Dijo Niall con aire engreido.
Claris rodó los ojos pero sonrió. Se miraron por unos segundos haciendo una batalla
entre los dos con las miradas, que terminó con una sonrisa por parte de ambos y siguieron su camino entre peleas y bromas.

                                                           ~~~~~~~~~~~

Harry iba acompañado de una rubia bastante atractiva y guapa. Esbelta y de perfectas fracciones en su pequeña cara ovalada. Ya la había visto un par de veces con su primo por ahí, pero no sabía cómo se llamaba.
-Prima, te presento a Holly.
-Encantada.-Contestó ella mientras le estrechaba la mano a la recién llegada.
-El placer es mío querida. Tu primo me ha hablado mucho de ti. Podríamos llegar a
ser grandes amigas.-Respondió la rubia con voz alegre y cantarina.
-Claro.-Sonrió Aida algo confusa esforzándose por esbozar una sonrisa lo menos falsa posible.
-Va a quedarse a cenar, ahora nos vamos a mi habitación. ¿Preparas la cena?
La rubia resopló
-Os haré comida italiana.-Respondió sonriendo mientras una idea se le cruzaba por la mente.
-Genial.-Contestó Holly con voz aguda.
Ambos se dirigieron hacia el cuarto riendo y charlando y Aida borró su sonrisa.
-Esa chica es más falsa que los billetes del Monopoly.-Se dijo a sí misma en voz baja.
Cogió el teléfono y pidió la comida en un restaurante italiano de comida muy casera que seguro que ninguno de los dos se enteraría.
Cuando terminó sonrió malévolamente y se metió una palomita en la boca. Miró la película, pero no se estaba enterando de nada y además era un gran rollo, así que apagó la televisión y cogió el bol. Anduvo hacia su habitación y sacó el móvil. Miró en su twitter y se fijó que le seguía uno más que el día anterior. Sonrió e investigó quién era.
Abrió los ojos como platos y miró si estaba en lo cierto. En efecto, sus ojos no le estaban jugando una mala pasada. Zayn Malik era su nuevo seguidor. Sus pómulos se ruborizaron notablemente al leer uno de los tweets del chico en el que decía:
-Hay chicas que les gusta usar la violencia en vez de expresar sus sentimientos.
Claramente era dirgido a ella, pero no se iba a quedar callada. Se quitó del twitter y abrió su lista de contactos. Era el último puesto que su nombre empezaba por Z, la última letra del abecedario. Le dio a la tecla verde y esperó.
-¿Aida?-Preguntó el chico al otro lado de la linea.
-¡Eh tú!-Gritó ella.-¿Por qué me acusas indirectamente por twitter?
-No te he acusado de nada, pero si te das por aludida...-Zanjó el chico con un tono de ironía.
-Mira lo que quieras decirme...¡A LA CARA! Nada de twitter ni mierdas, ¿entendido?
-Sí mamá.-Bromeó el chico.
La rubia saltó un grito ahogado de desesperación.
-¡Vete a tomar fanta idiota!-Gritó y antes de que este pudiera contestar colgó la
llamada.

                                                          ~~~~~~~~~~~~

Jade salió de casa a toda prisa para dirigirse a la casa de su amiga. Cruzó una calle, siguió corriendo y... ya estaba. Abrió la puerta y se encontró con ella, atabiada con una fina manta blanca y una tila entre las manos. Junto a ella estaba Liam intentando consolarla y un policía le intentaba hacer preguntas con sumo cuidado.
-Perrie.-Gritó dirigiéndose a ella. Se acercó y le recibió con una enorme abrazo.-Me alegro de que estés bien. ¿Y tu madre?
-Sobrevivirá.-Respondió la chica con voz temblorosa.-Pero está muy grave. Ha
perdido mucha sangre.
La morena vio el tremendo sufrimiento en los ojos de su amiga. Sabía que lo estaba pasando muy mal.
-Venga bebe un poco.-Pidió Liam mientras le daba un beso en la frente.
-Se ha quedado un poco frío.-Se quejó, poniéndolo como excusa.
-Entonces te traeré un capuccino del Starbucks. Sé que son tus favoritos.-Respondió el chico levantándose.
Ella sonrió y el color volvió a sus mejillas en un momento.
-Me encantaría. Pero quiero que te quedes conmigo.
-Entonces iré yo.-Jade se levantó decidida y le dio un beso en la mejilla a Perrie.-Quédate quieta ¿eh? Y Liam cuídala. Vengo en unos minutos.
La chica se alejó ante la pareja y el cantante se volvió a sentar junto a su novia. La abrazó y ella puso su cabeza en su pecho.
-Pasé mucho miedo. Menos mal que viniste.
-No sé qué habría hecho si te hubiese pasado algo. No me lo hubiese perdonado nunca.
-Pero no hubiese sido tu culpa, Liam.
-Sí, claro que sí. Tendría que haber insistido en llevarte a casa y hubiésemos estado los dos juntos en esto.
Ella sonrió y le dio un pico en los labios.
-Gracias.
Él le devolvió la sonrisa.
-Él no volverá mientras estés conmigo.
Pero la morena no respondió, tragó saliva y miró al horizonte. Claro que volvería.

                                                                   ~~~~~~~~~~~~

-¿Daisy?-Preguntó una voz grave en tono de confusión.
-No. Soy Louis.
-Ah, sí. Ella me ha hablado de ti.
-¿En serio?-Sonrió el chico ampliamente.
-Sí. Y mucho. Bueno, ¿se puede poner?
-No. Está cambiándose, por eso he cogido su móvil.
-Ah, vale. Pues entonces dile que le he llamado.
-Que le ha llamado...
-Tony.
-Estupendo Tony, se lo diré.
-Adiós Louis.
-Adiós.
El moreno colgó felizmente. Ese chico decía que Daisy le había hablado de él, ¿quién era? Tal vez su mejor amigo o su hermano... Sí, lo segundo sería lo más probable... Pero...
-Cariño, ¿qué haces con mi móvil?-Preguntó la chica abriendo la puerta, con su típico tono de voz tranquilo y agudo.
-Es que han llamado y lo he cogido porque no estabas.
-¡Ah! Y... ¿quién era?
-Un chico llamado Tony.
Ella abrió los ojos como platos pero sonrió.
-¿Y qué te ha dicho?
-Pues le he dicho quién era y me ha contestado que le hablas mucho de mí. Después me dijo que le llamaras en cuanto pudieras.
-Es verdad. Hablo mucho de ti.-Respondió ella soltando una risita. Caminó lentamente hacia él. Aquella falda rosa le quedaba a la perfección y realzaba sus preciosas piernas bronceadas por el sol de verano. Tomó con delicadeza su móvil y le sonrió a su novio.
-¿Ese tal Tony es tu hermano?
-¡No!-Negó ella soltando una risa nerviosa.
Louis frunció el ceño. Parecía un poco histérica, algo muy poco habitual en ella.
-Es un amigo al que le cuento mis secretos.-Dijo tras volver a recomponer la postura y ponerse seria.
-Bueno, ¿quieres que hagamos pastelitos para la merienda?-Preguntó con voz de niño dejando un poco aparcado aquel tema.
-No puedo amor.-Le contestó melosa mientras le daba un beso en los labios.-Si quieres quedamos mañana.
-No. Tengo la comida con mis amigos. Y el domingo tengo el concierto...
-Entonces ya nos veremos el lunes, ¿no?
-Así es.
-Te quiero.
-Y yo.
Se volvieron a besar intensamente y se separaron. Louis bajó las escaleras y salió de aquella casa. No quería volver a la suya, así que caminó hacia el Starbucks que había cerca de allí.
Entró en el establecimiento y un oleaje de aire impregnado de olor a café le invadió de repente. Le encantaba ese sitio, se encontraba reconfortado y agusto. Más o menos como en casa. No había mucha cola, solo un par de quinceañeras que no le quitaban el ojo desde que entró y una chica con un jersey turquesa que no se le veía la cara.
Se puso tras de esta.
-¿Eres la última?-Preguntó.
La chica sobresaltada se dio la vuelta.
-¡Louis!-Exclamó contenta.
-¡Jade! Hola...
-Pensaba que estabas con tu novia.
-Estaba, acabo de venir de su casa.
-Oh, vale.
-¿Qué haces por aquí?
Jade le contó lo que le había pasado a Perrie y el susto que se había llevado con lo de su madre.
-¡Vaya! Pobrecita. ¿Y cómo te has enterado?
-Liam me llamó para contármelo. Ya sabes que ella y yo somos muy amigas, además de compañeras de clase.
-Sí, sí. Lo sé.
La morena miró hacia delante. Le tocaba pedir.
-Un capuccino, por favor.-Pidió.
-Espera. Tómate algo conmigo y después te vas.-Pidió él.
-Es que... Perrie me estará esperando, además que...
-No aceptaré un no por respuesta.-Insistió él.
Al final cedió y se encogió de hombros sonriente. Él pidió un frapuccino y pagó lo de los dos aunque la chica insistió varias veces en pagar lo suyo, él no le dejó.
-Eres muy insistente, ¿eh?
-Lo sé.-Rió.
Subieron a la segunda planta. Allí había una parejita, un chico rubio y una chica, también rubia que no se le veía la cara pues estaba de espalda. No había nadie más, así que optaron por ponerse al otro lado de donde estaban ellos.
Se sentaron uno frente al otro. Louis bebió un sorbo de su frapuccino y miró a la chica con una sonrisa. Ésta se la devolvió y tamién bebió un poco de su bebida, en este caso, un capuccino.
-Mañana vas a ir, ¿no?-Preguntó él refiriéndose a la comida.
-Sí... Supongo. Pero estoy dudosa.-Respondió ella. Sabría que iría Daisy y no podría estar a gusto.
-Venga, hazlo por mí.
Ella soltó una risita.
-¿Por qué tendría que hacerlo por ti?
-Porque eres mi amiga.
-Ya...
-Y porque si no, iré solo.
¿Había escuchado bien? Así es, iba a ir solo, por lo que... ¿Su novia no iría con él?
-Tienes a tu novia, ¿no?
-No. Ella no viene. No está invitada.
-Ah...-Miró su bebida y jugueteó con la pajita. El único motivo por el que quería que fuera era para no estar solo ya que su novia no iba. Jade se sentía mal, ¿le estaba diciendo que era su segunda opción? Sabía que él no era de esos pero no podía evitar
sentirse así.
-Me tengo que ir Louis. Se me está haciendo demasiado tarde. Gracias por invitarme.-Le dedicó una gran sonrisa cerrada y se levantó. Cogió el vaso de su capuccino, ahora vació y bajó rápidamente las escaleras.
El chico resopló. ¿Por qué se había ido de esa manera, tan de repente? Bebió lo que le quedaba de su bebida y se levantó para tirar el vasito. La pareja de rubios también se levantaba. Entonces vio la cara de la chica y ambos se quedaron sorprendidos. Se quedaron unos segundos mirándose, hasta que fue ella la que rompió el silencio.
-Hola Louis.
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Aquí está!! El capítulo 52 ^^ Es un pocito más largo de lo normal porque la verdad es que como empieza la rutina, las clases y todo pues voy a escribir menos...Pero no dejaré de escribir ni dejar el blog abandonado.
Y eso... por cierto! Hoy es 13 de Septiembre, por lo cual cumple 20 añitos...¡¡Nuestro irlandéees!! Sí, así que desde aquí le felicitamos todas las directioneers ^^
Besitos :)

Capítulo 51: No todo es bonito... ¿O si?


Jade dio un largo suspiro. Tras comer había subido a su cuarto y en ese momento se encontaba escuchando música, más concretamente DNA de Little Mix, por sus auriculares blancos, sentada en su cama cruzada de piernas. Pensaba una y otra vez en él. ¿Qué estaría haciendo ahora?
-¿Lo llamo?-Preguntó para sí mientras sostenía el móvil entre sus manos.
...It’s all about his kiss, contaminates my lips...
Escuchaba de fondo la voz de Leigh-Anne.
-No.-Negó mientras dejaba el móvil a un lado.-Pensará que soy una pesada.
La canción terminó y dio comenzó a otra nueva. Best Song Ever, de One Direction.
Era toda una directioner y estaba muy orgullosa de serlo, pero... se quitó rápidamente los auriculares y apagó el mp3. Adiós música. Adiós relajación. De nuevo un pensamiento le invadió la mente. Él.
Agarró el portátil y lo encendió. Mientras se cargaba, abrió el cajón y sacó un paquete de chuches. Sonrió para sí misma y la abrió para endulzarse de alguna gominola. Eligió una fresita y se la llevó a la boca. Escribió la contraseña de su escritorio y esperó unos segundos más. Ya estaba en la página de inicio. Se conectó a su wifii de casa y abrió la página de Google Chrome.
Impaciente, repiqueteó en el portatil con sus largas y finas uñas pintadas en color turquesa, que estaban a conjunto con el jersey que la chica llevaba puesto y la diadema que se encontraba en su cabello.
El Google apareció de momento. La chica tecleó: "MSN". Seguro que estaba conectado, o eso esperaba. Puso su cuenta y su contraseña y esperó mientras intentaba no comerse las uñas del nerviosismo.
Miró en la lista de conectados. J... K.. L. Revisó todos los nombres y...¡BINGO! Louis estaba ahí junto al iconito de color verde. Sonrió sin darse cuenta mientras se retocaba un poco el pelo y abrió una ventanita.
-Hola.-Escribió.
-Hola Jade!-Respondió él.
La chica soltó una risita nerviosa y con valentía envió una solicitud de video chat.
-"Por favor que la acepte. Por favor que la acepte"-Rogó en su interior mientras cruzaba los dedos.
Pero todo lo contrario de lo que se esperaba, Louis la rechazó y escribió.
-Lo siento, mi novia podría entrar en cualquier momento. Está duchándose...
Jade sintió que se le aprisionaba el aire contra el pecho y no podía respirar.
-Ah. Vale. Entonces te dejo.
-Lo siento mucho. A mí sí que me gustaría. Cuando llegue a casa te llamo, ¿vale?
-Vale.-Escribió sin ánimos.
-Te quiero mucho Jade. Eres una gran amiga.
La chica se desconectó sin despedirse y volvió a suspirar. Eso era para él: Una gran amiga. Nada más. Un nudo se le hizo en la garganta, pero cerró los ojos y respiró profundamente. No podía llorar, ella nunca lo hacía.

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Lo pagó y salió de la heladería con una gran sonrisa. Ya tenía su helado de oreo. Lo saboreó y se relamió. Estaba realmente delicioso.
Se acercó a un banquito y se sentó disfrutando del paisaje. Londres no era como España y eso lo tenía claro, pero le encantaba. Era su lugar de ensueño y gracias a una beca lo había conseguido.
Además...¡¡allí vivían sus ídolos!! One Direction podría estar cerca, junto a ella. Soltó una risita al imaginarlo.
-Le haría una broma a Louis.-Se dijo mientras sonreía.-Y le alisaría los rizos a Harry.
Soltó una grande carcajada y algunos transeuntes la miraron.
Alba se puso un poco colorada y volvió a concentrarse en su helado.
Lo que le faltaba ahora era encontrar una casa donde hospedarse, pero eso no le importaba demasiado, por ahora tenía dinero para estar en un hotel.
-Cuando entre en el insti, la primera chica que se me acerque será la elegida. Además le encantará: ¡Entre las dos pagaríamos el alquiler!

                                                          ~~~~~~~~~~~~~

Estudiaba los nuevos apuntes de Física, hasta que la cancioncita de su móvil comenzó a sonar.
-¿Sí?-Preguntó.
-Hola.
Esa voz...
-¡Evans!-Gritó la chica con ilusión.
-Sí, soy yo. ¿Cómo estás?
-Bien. Muy bien. ¿Y tú?
-Perfecto.
Un pequeño silencio en ambas lineas, hasta que él lo rompió.
-El motivo de mi llamada era invitarte a tomar algo en el Starbucks.
-¿El de siempre?
-El de siempre.
De nuevo alegría, emoción, esperanza, ganas de volver a verse. Abie sonrió con dulzura mientras se tocaba nerviosa su pelo, ahora teñido de rubio.
-¿Qué me dices?-Preguntó él.
-Sí.-Contestó con rápidez.
-Tengo ganas de verte.
-Y yo.
-¿En media hora está bien?
-Está perfecto Evans.
-Genial. Un beso.
-Otro para ti.
Colgó y suspiró. Después de dos meses, de tantas charlas a través de internet preguntándose cuándo volverían a verse, por fin lo vería.
Sonrió. Estaba feliz. Muy feliz. Y es que ese chico tras todo lo que pasó con lo de su hermana le robó un trocito de su corazón.

                                                                 ~~~~~~~~~

-Jonathan... ¿cuándo nos vamos a Londres?-Preguntó mirando por la ventana. Allí en Los Ángeles todo era distinto, no conocía a nadie y su vidia cambió radilcamente. Era una chica casada a la vista de todos. Era conocida como la "europea", y su acento inglés era irreconocible cuando llegó. Tras tanto tiempo hablaba con un perfecto inglés americano y había recorrido todo Estados Unidos gracias a su marido. Su vida estaba llena de lujos. Viajes, abalorios de oro y una extraordinaria posición económica.
Cada semana hacían una fiesta en su casa, invitando a grandes empresarios y gente importante. A Heather no le gustaba, pero aún así intentaba mostrarse sonriente en todo momento.
El chico le besó en el cuello y le susurró en el oído:
-¿Tanta prisa tienes por irte?
Kesha se dio la vuelta y le miró.
-No.-Contestó con sequedad.
Caminó con paso firme y abrió su armario. Sacó un vestido negro y unos tacones del mismo color. Entró en el baño y se cambió. Allí se pintó los labios en color carmesí a juego con su bolso y se perfiló un poco sus largas pestañas. Salió y miró a su chico con una sonrisa.
-Hoy hay una fiesta de mujeres. Van chicas pijas y mujeres de empresarios. No quiero ir, pero tampoco quiero quedar mal los últimos días que pasamos en Los Ángeles.
-Cariño, nos vamos este domingo. Estamos a viernes. Se supone que son por cosas de trabajo. No ibas a quedar mal.
-Aún así quiero ir.
-Pero podríamos estar juntos hoy.
Jonathan se le acercó y jugó con un mechón de su pelo. Heather se alejó.
-Ya te he dicho que no.-Dijo con voz firme y solemne.
-Pues haz lo que te venga en gana.-Resopló con un tono más elevado que lo habitual.
-Eso iba a hacer.-Afirmó ella con una sonrisa. Se acercó a él y le dio un beso en los labios.-Anda no te enfades. Te quiero.
El rubio sonrió.
-Y yo.
Ambos se miraron a los ojos y ella fue la primera en apartar la mirada. Abrió la puerta y dirgiéndole una mirada llena de ternura la cerró tras de sí.
Un año conviviendo con él le habían enseñado que no era mala persona y le quería mucho, Además ella también le quería a él... pero de una cosa estaba segura: Por mucho que quisiera, no llegaba a enamorarse.

                                                            ~~~~~~~~~~~~

Kesha abrió de nuevo su armario. Estaba cansada de esa ropa tan corta. No le gustaba nada, a pesar de ello, casi todo era igual. Comenzó a sacarla y a meterla en una bolsa de basura. Al final se quedó con unos cuantos pantalones largos, unos shorts vaqueros decentes, algunas camisetas,un par de vestidos largos y jerseys.
Se puso una cola alta y suspiró. Cogió un jersey marrón y unos vaqueros largos. Se puso unas botas marrones con un poco de tacón y caminó hasta la habitación de su hermana. Llamó un par de veces y entró sin ni siquiera tener una contestación.
-Hola.-Saludó.
La rubia, desde su escritorio donde se encontraba estudiando, la miró.
-¿Qué quieres?-Preguntó con voz cansada.
-Venía a pedirte el colgante del buhito. ¿Me lo dejas?
-Sí. Pero espera un momento a fuera.
La pelirroja frunció el ceño, pero acabó cediendo y se encogió de hombros mientras salía.
Tras unos segundos, su hermana se dirigió hacia ella.
-Toma.-Dijo entregándole el colgante.
-Gracias.-Y sin previo aviso le dio un beso en la frente y le regaló una amplia sonrisa.-Bueno, me voy a dar un paseo. Adiós.
-Adiós.-La rubia sonrió con dulzura acordándose de su hermana de hace unos meses. Había cambiado tanto que ya no le reconocía a penas. Aún así en ese momento le habían venido los recuerdos de esa chica infantil y divertida, esa de la que siempre había creído que era su heroína y su modelo a seguir.
Kesha entró en el salón para coger su monedero, allí se encontró a Richard sentado en el sofá leyendo el periódico, tras sus gafas de pasta negra.
-¿Dónde vas?-Preguntó él en tono formal.
-A dar un paseo.-Respondió ella sin mirarle.
-No llegues tarde.-Avisó, aunque sabía que no le serviría de mucho, pues hacía tiempo que llegaba a las tantas y ni siquiera le decía donde estaba.
-No te preocupes, no lo haré.-Respondió dejándole un tanto sorprendido.
La chica salió de su casa y caminó por las calles mientras veía pasar a la gente. Sacó un cigarrillo y un mechero de sus vaqueros y lo encendió mientras le daba una calada. Suspiró mientras cruzaba una calle y entonces se paró en seco.
-No pude ser.-Dijo en un susurro mientras se le caía el cigarro de las manos.

                                                                    ~~~~~~~~~

Aida resopló y se masajeó su mano dolorida por la fuerte bofetada que le había plantado en la mejilla a Zayn. Se sentía un poco culpable, pero sabía que había hecho lo correcto. Se acomodó en el sofá y encendió la tele, echaban una película y la dejó. Le serviría para entretenerse. Se levantó y fue hacia la cocina. Cogió una bolsita donde venían los graznos de maíz para hacer palomitas y lo metió en el microondas. Tres minutos y medio estaría bien. Mientras, se sirvió un batido de chocolate en un vaso y preparó un pequeño cuenco con gominolas de todos los sabores. El microondas pitó y fue a recoger la bolsa, ahora hinchada y con las palomitas preparadas. Las colocó en un bol y se llevó todo al salón. Lo dejó en la mesa y se sentó en el sofá con las piernas cruzadas.
Se llevó un par de palomitas a la boca y se concentró en la película.
-Hola prima.-Se escuchó una voz.
La chica miró hacia la puerta para ver a su primo. Pero Harry no iba solo...

                                                                      ~~~~~~~~~

Dio un fuerte taconazo al suelo mientras se quejaba por enésima vez por la humedad de aquel lugar. Se retocó su pelo largo y castaño y resopló.
Se dirigió a los dos hombres franceses, aquellos que hacía un año habían intentado
matar a Heather.
-Perseguid a quien os he dicho. Ya sabéis que ellas son las más fáciles. Más tarde iréis a por los chicos. Y por último Abie, pero esa dejádmela a mí.-Sonrió con maldad, haciendo una mueca en sus labios pintados en rosa fucsia.
Se sentó en el sillón blanco del escritorio y cruzó las piernas elegantemente. Se concentró en algunos papeles y miró a los hombres de nuevo.
-¡Venga! ¿A qué esperáis?
-Sí.-Contestaron los dos al unísono como si fueran robots.
Suspiró y rodó los ojos en tono de cansancio y entonces miró de nuevo aquel documento. Había diez fotos de personas, una de ellas estaba tachada y ponía la fecha de su muerte. Las demás aún estaban vivas, pero las nueve tenían algo en común: Corrían un gran peligro.

                                                                    ~~~~~~~~~

Perrie abrió la puerta de su casa mientras sentía que le temblaban las piernas.
-Tranquila.-Se dijo a sí mima.-No tiene por qué está aquí.
Liam le había tranquilizado bastante y además le había dado todo su apoyo. Sabía que no dejaría que él le pusiese otra mano encima, incluso se había ofrecido a llevarla y a estar con ella, pero se había negado, no quería que él también se metiese en problemas con ese hombre.
Pasó por el camino de piedras que había en su jardín hasta la puerta principal. Tomó el pomo dorado y se sorprendió de que estuviera abierta. Entró con precaución y miró de un lado a otro. Un silencio sepucral se hacía en la vivienda.
-¿Hay alguien ahí?-Preguntó, aunque de repente cayó que era una pregunta estúpida, si había alguien no iba a contestarle: "Sí claro, quiero matarte, pero tú no te preocupes, ¿eh?"
Movió la cabeza y se volvió a concentrar en observar a su alrededor, no podía permitirse el lujo de bromear.
Subió las escaleras, con sus pasos resonando en cada escalón. Sintió la necesidad de salir de allí corriendo, pero algo le decía que debía seguir. Tal vez ese fuese el día del juicio final pero debía continuar.
Se paró en el último escalón y observó que en el suelo blanco y pulido había un charco de sangre. Roja muy roja y reciente. Tragó saliva y se dio cuenta de que...
-¡MAMÁ!-Gritó mientras corría hacia el cuarto de su madre.
Abrió la puerta y la encontró allí, tirada en el suelo, tenía una abertura muy profunda en el cráneo. Le tomó el pulso y en efecto aún estaba viva, pero no por mucho tiempo. Cogió el móvil y marcó en número de emergencias.
-Por favor, necesito una ambulancia. Mi madre se está muriendo.-Dio la dirección y colgó dejando el móvil a un lado.
Cogió la mano de su madre y comenzó a llorar.
-Pronto estarás bien, pero tienes que aguantar...
Sin darse cuenta alguien se había colado en la habitación, se acercó al oído de la chica y le susurró con voz aterciopelada:
-Eso les pasa a los que no siguen mis normas. Haz lo que te vaya a decir, si no quieres acabar como tu madre, aunque ella ha tenido suerte de no morir, a tí no te pasará lo mismo. Tenlo por seguro, Perrie...
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Aquí el 51!! Espero que os guste, que deis a los botoncitos de reacciones, dejéis vuestra opinión y eso jeje. Muchas gracias a todas, en serio :)
Y por cierto, en la entrada anterior Anónimo me puso el significado de Yuri y me quedé :O. No lo sabía la verdad, era como un diminutivo que llama a Kesha a Yuriko para fastidiarla, nunca pensé que tuviese un significa en concreto... Aun así te lo agradezco y te doy las gracias por referírmelo :)
Y eso ¡¡HE VISTO THIS IS US!! Joo, es FANTÁSTICO Y GENIAL! 90 minutos inolvidables, la verdad. Tal vez ponga una entrada de ello, aunque aún no sé...
Besitos :)

Capítulo 50: Todo cambia


Un año había pasado de todo aquello. La canción de Avril Lavigne, "Smile" sonaba a todo volumen como despertador.
Kesha la apagó y se quejó de diez formas distintas maldiciendo el día que habían inventado el instituto. Abrió su armario, el cual florecía con minúsculas faldas provocativas, tops y camisetas ajustadas, vestidos cortos de muchos colores y los tacones más altos de todo Londres. Sí, había cambiado durante esos meses, y mucho. Desde que murió Bryan y cortó todo contacto con los chicos de One Direction , Heather, Abie y Yuriko se había convertido en otra. Iba todas las tardes a fiestas hasta las tantas que lo único que hacía allí era beber alcohol para olvidarse de sus penas y fumar. Más tarde se volvía en coche a su casa, otra imprudencia más que se unía a su lista. Aún así estaba conforme con su vida, aunque no feliz.
También la relación con su padre era todo un desastre, peleaban cada dos por tres y ya no le contaba nada, además sus notas habían bajado muchísimo. No las suspendía porque con solo atender ya podría tener el sobresaliente, pero solo hacía la mitad de las preguntas para sacar el cinco y después se iba a dar vueltas al instituto para fumarse un cigarrillo y despejarse.
Se puso una coleta alta y revisó de nuevo su armario.
-No tengo nada para hoy...-Se lamentó.
Hacía un año de la muerte de su amigo y no quería ir con aquella ropa, así que al final optó por unos vaqueros largos de color pastel y una blusa vaquera. Además, aquel día de verano no hacía un calor tan bochornoso, por lo cual no estaría demasiado incómoda. Bajó hacia la cocina, cogió una manzana y la masticó. Sus uñas finas y largas en esmalte negro, contrastaban con el granate de la manzana. La cual parecía envenanda debido a su intenso color, como en la película de Blancanieves.
Vio a su hermana Candy sentada revisando la maleta. Ella también había cambiado mucho. No se juntaba con nadie por alguna extraña razón que no dio demasiada importancia, puesto que su relación también se había enfríado con el tiempo. Su pelo rubio le llegaba hasta la cadera y casi siempre lo llevaba recogido en una coleta alta o en una trenza. Sacaba notas excelentes desde que se encerró en su cuarto y no salía si quiera los fines de semana. Aún así parecía que escondía algo, como un secreto que nunca pudiera revelar.
-Me voy.-Dijo la pelirroja con voz firme.
Sin ni siquiera dejar que su hermana se despidiera de ella, salió y se montó en su descapotable rojo. Era su nuevo coche desde que tuvo un accidente por conducir ebria y destrozó el mini, además le costó tres puntos en el carné de conducir.
Llegó al instituto, bajó y anduvo con aire autoritario. Algunos chicos que se fijaban en ella cuando vestía aquellas falditas tan cortas murmuraban entre ellos por aquella reacción de la chica. En cambio ella ni siquiera les prestó atención. Desde que cortó con Niall no había salido con nadie, ni siquiera se había líado con ningún tío.
Entró en la clase y se sentó en su asiento mientras hacía como si mirase su libro de Matemáticas, la primera asignatura del día.
Alzó la vista conociendo aquella voz tan aguda y cantarina. Sus ojos claros se toparon con aquellos tan oscuros. Yuriko le dedicó una sonrisa y la pelirroja se la devolvió felizmente. Ya no eran mejores amigas ni nada de eso, pero aún se tenían respeto la una a la otra y se querían aunque no lo demostraran. Kesha dio vueltas a la pulsera que llevaba en su mano izquierda. La misma que aquel día. Esa de origen japonés que le regaló su amiga y que no se la quitó, aún seguía en su muñeca.

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-Entonces ¿qué?-Preguntó ella mientras atravesaban la puerta de la clase.-¿Quedamos esta tarde?
-No. Esta tarde no puedo, Lidia. He quedado con mi novia.-Respondió el rubio rápidamente.
-Vaya... Entonces ¿este finde?
-Vale.
-Pero de verdad ¿eh?
-Sí, de verdad. Te lo prometo.-Afirmó el chico sonriendo a aquella chica que en el último año se había convertido en su mejor amiga.
Sus ojos marrones miraron divertidos a los suyos, tan azules e hipnotizadores que mataba a cualquier chica.
-Vale. Entonces ya nos veremos para hacer el trabajo de Química. ¡Adiós!
La chica salió corriendo por la puerta y él bajó las escaleras con sumo cuidado mientras sonreía tras aquella chica tan peculiar, pero había alguien a quién todavía tenía más ganas de ver. Cruzó una esquina y la vio. Le sonrió con dulzura y suspiró. Esos ojos azules le enamoraban y esa sonrisa que no se borraba en ningún momento aún más.
-Hola irlandesito.-Bromeó ella a modo de saludo.
-Hola princesa.
Posó sus labios sobre los suyos formando un suave y dulce beso tierno y robado al mismo tiempo. Tres meses llevaban saliendo y para los dos había sido único. Ella sin duda le había levantado él ánimo y le había apoyado con toda su alegría.
-¿Princesa? ¡Qué cursi..!-Se quejó la morena sonriendo. Aquella sonrisa que nunca desaparecía de su rostro por muy mal que estuviera.
Él frunció el ceño aparentando estar molesto.
La chica soltó una carcajada y le dio un beso en la mejilla.
-Anda no te enfades, gruñón.-Pidió con voz melosa y seductora.
No podía decirle que no. ¿Cómo iba a hacerlo? ¡Estaba enamorado de ella! Soltó una sonrisita tonta y le dio la mano a su chica.
-Vale, no me enfado. Pero me debes una cena.
-¿Qué tal un beso?
-¡Un beso no se puede reemplazar con una cena!
-¿Ni un beso mío?-Preguntó pícara.
-Eso menos.
-¡Serás...!-La chica le dio un manotazo en el hombro y se soltó de su mano.
-¡Au...!
-Te lo merecías por haber dicho que prefieres una cena a un beso mío.
-Lo rectifico.
-¿Entonces un beso por una cena?
-Mmmm...¿Y qué tal las dos cosas?
Se quedaron mirándose de frente.
-¿Siempre piensas en comer rubillo?-Bromeó revolviéndole el pelo.
-Es que una cena...
-Vale. Ya lo tengo. Un beso y una comida en Nando's ahora. ¿Qué opinas de eso?
Él le volvió a besar, de nuevo. Un beso más largo e intenso, pero igual de dulce.
-Pienso que debemos aligerarnos antes de que haya más gente en Nando's.-Sonrió él mientras se alejaba.
La chica resopló. ¡Nadie le ganaba a su novio en comer! Pero le quería.
Le cogió de nuevo de la mano y siguieron andando.
Niall se encontró con su mirada. Era perfecta. Sí, realmente amaba a Claris Hollister. Aquella chica que le había devuelto la sonrisa.


                                                            ~~~~~~~~~~~

-..huevos, pan, patatas, refrescos,...-Aida nombró aquellos ingredientes que le harían falta para el almuerzo al día siguiente en el jardín de la casa de los chicos, donde seguro que se lo pasarían en grande.
-¿Algo más?-Preguntó Harry, su primo.
-No. Nada más.
-Bien.-Añadió Zayn que también les había estado ayudando.-Ahora comamos algo.
Entre los tres prepararon unos espaguetis con salsa boloñesa. Harry se fue a poner la mesa.
-Zayn, ¿me coges la sal? Es que está ahí arriba y no llego.-Pidió Aida con una leve sonrojez en las mejillas.
-Ai que ver. Es que eres muy bajita.
La chica frunció el ceño. ¿Por qué siempre le acusaba con lo mismo? No era demasiado alta para su edad, ¿pero y qué? Eso a él no tenía por qué incumbirle.
-Toma.-Zayn le entregó el salero.
-Gracias.-Contestó seca.
-No te enfades. Lo de que eres bajita solo era una broma.
Ella se quedó callada. No quería discutir más. El chico resopló y sonrió. Se acercó a su oído y le susurró.
-Además, ¿no sabías que las cosas buenas se guardan en frascos pequeños?
Le dio un beso en la mejilla y salió de la cocina.
Aida sintió un escalofrío por el cuerpo mientras se le subían los colores. ¡Estaba emocionada! Sin quererlo esbozó una sonrisita tímida y suspiró.
Llevó la comida al comedor y allí sirvió los platos. Esos ojos oscuros miraban los suyos de color verde. ¡Qué guapo!
-¿Quieres un poco más?-Le preguntó con la voz más seca y firme que pudo.
-No, gracias.
Después sirvió a su primo y le dedicó la mayor de sus sonrisas.
-Haber si te buscas ya novia y dejas de darme la tabarra.-Bromeó la chica mientras se sentaba y se servía ahora a ella misma.
-¿Novia?-Preguntó el chico de cabellera rizada.
-Sí, novia formal. No esos rollos que tienes las noches de fiesta.-Asintió ella.
-¿Y tú?-Intevinió Zayn bebiendo un poco de agua.
-¡A mí no me hace falta!-Exclamó mientras se llevaba un macarrón a la boca e intentaba esconder su nerviosismo.
-Eso, que el útlimo fue un idiota.-Añadió Harry.
-Ya... Pero no todos son iguales.-Contestó Zayn.
-Que no Zayn que no. Que todos buscan lo mismo como el anterior.
-¿Y tú no buscas eso?
El tono de la conversación comenzó a ser un poco más elevado.
-¿Yo?
-Sí. Todas las chicas durante los últimos meses Harry, no lo niegues.
-Ya pero no voy a dejar que a mi prima le hagan algo así, para mí es como una hermana pequeña. Así que no va a tener novio y punto.
-¡Parad!-Gritó Aida, después respiró con tranquilidad y siguió.-Ya eligiré lo que es mejor para mí. Y no quiero que nadie me ayude. Tengo diecisiete años, ya soy mayorcita para elegir mis propias decisiones. Y si me equivoco será mi culpa, no la de nadie. Harry no me pasará nada y tú Zayn, no eres nadie en mi vida como para decirme lo que tengo o no que hacer.
Se levantó y llevó su plato a la cocina. No tenía mucho apetito. Se dio la vuelta y se encontró de nuevo con el moreno.
-¿No soy nadie en tu vida? ¡Venga ya, tía! Estás enamorada de mí.
Aida se puso colorada como un tomate. ¿Cómo la sabía?
-¿Pero de qué vas?-Gritó como si estuviera enfadada.
-Que me quieres ¿o no es cierto? Lo he notado cada día cuando me miras y te sale esa sonrisita.
-¿Sonrisita? Mira, creo que alucinas.
-No alucino, Aida. Estás enamorada e intentas negarlo.
-Que no pesado, que no.
-Pues ven, dímelo a la cara. Dímelo a dos centímetros de distancia. Que no me quieres. ¿Ah no? ¿No puedes? ¡Lo sé! Es normal porque lo que estoy diciendo es verdad.
La chica se giró, ya cansada de todo. ¿Desafiarla a ella? Já. Que se lo creía. Le miró a los ojos durante un largo instante.
-No estoy enamorada de ti.-Dijo con voz autoritaria. Aunque las fuerzas le flaqueaban por dentro.
Zayn sonrió y le besó fugazmente. De nuevo otra chica que había caído a sus encantos. Como todas, al fin y al cabo Harry y él eran los dos más mujeriegos de la banda, por ello decía que no quería que su prima tuviese novio, le advertía de que no siguiera conquistando a su querida prima Aida, pero ya era demasiado tarde. Ella había caído enamorada.
De repente sintió que su mejilla ardía. La chica se había separado y le había dado una fuerte bofetada que incluso le había dejado la marca.
Aida tragó saliva, sí era lo que quería, darle un beso, pero no así. Además ella nunca se rebajaba por un tío y sabía que él tampoco lo hacía por una chica, así que no iba a salir perdiendo. Aún así se sentía culpable por haberle pegado tan fuerte.
-Eres un idiota. No te quiero. Para que te quede claro.-Mintió contradiciendo a su corazón.
Él se frotó la parte afectada. ¿Cómo había sucedido? Su plan nunca fallaba, cuando las besaba siempre se dejaban llevar y les decía que era verdad, que estaban enamoradas de él. Ninguna había resistido a sus encantos... excepto ella, aquella chica que había roto la cadena. Esa rubia de ojos verdes un poco rebelde que le estaba sacando de sus casillas. Pero aún así iba a seguir hasta conseguirla, ¿pero por qué?
Aparte del dolor que le había producido la bofetada en la mejilla había otro, pero más
interno y personal. ¿Era eso a lo que llamaban amor?

                                                                ~~~~~~~~~~~

-¡Liam no!-Se quejó la chica de nuevo, mientras su novio seguía haciéndole cosquillas en su contra.
-¿Por qué? Me estoy riendo mucho.-Sonrió el con malicia pero dulzura a la vez.
-Te odio.-Se quejó cuando parecía que había una tregua.
Él comenzó a hacerle cosquillas de nuevo.
-No me enterado bien, ¿me odias?
-No. No te odio.-Negó ella intentando aguantar la risa.
-¿Entonces me amas?
-Sí. Te amo.-La chica soltó una carcajada.-¡Suéltame! No resisto.
-¿Quién es el mejor novio del mundo mundial?
-¡TÚ!
-Bien...
Él se alejó y se puso bien sentado en el sofá en donde se encontraban. Habían comido comida china que habían pedido a un restaurante y se habían puesto a ver una peli hasta que él comenzó a hacerle cosquillas.
-Ay...-Suspiró ella.
Liam le dio un beso en los labios. Sincero, limpio, transparente... tal y como él.
-¿Y eso?-Preguntó ella remolona sonriendo y poniendo los brazos en jarra-Primero cosquillas y ahora besitos.
-Claro. Para que no te quedes con ganas ni de una cosa ni de la otra.
-Está bien pensado.-Asumió ella cruzándose de piernas en el sofá y soltando una risita mientras estiraba los brazos hacia delante.
-Soy un chico listo.
-Sí, lo eres.
-Y guapo. Muy guapo, ¿verdad?
-Pues claro que sí. Pero no más que yo, que te quede claro.
De nuevo una lucha entre ambos. Con las miradas y con aquellas sonrisas radiantes que solo salían cuando estaban juntos.
-Bueno, recojamos la comida.
-¿Te ha gustado?-Preguntó ella.
-Sí. No ha estado mal.
-Ajá. Lo sabía.-Afimó ella divertida mientras le guiñaba un ojo.
Llevaron aquellos cartoncitos a la cocina y lo tiraron.
-Bueno, y ahora ¿qué?
-¿Qué de qué?-Exclamó el sorprendido.
Ella sonrió y le cogió la mano con dulzura y confianza.
-Tengo que confesarte algo.-Dijo poniéndose seria y con un brillo especial en los ojos.
Él la miró extrañado.
-¿Qué quieres confesarme?
-Tengo... un problema Liam... y desde hace unos días pues no le encuentro solución.
-Venga dímelo. Yo te ayudaré.-Le sonrió para transmitirle seguridad y tranquilidad.
Se sentaron en uno de los banquitos de la cocina.
-No te enfades conmigo por lo que te vaya a decir y tampoco me interrumpas, por favor.-Pidió con las lágrimas a punto de salir mientras cerraba los ojos y memorizaba las palabras adecuadas.
Él se preocupó gravemente. ¿Qué le pasaría?
Aún así cuando ella le miró de nuevo afirmó.
-De acuerdo. Habla, no tengas miedo.
-Desde hace días he tenido varias broncas con mi padrastro porque ha estado viniendo hasta las tantas e incluso a veces he llegado a escucharle gritarle a mi madre. Pero no ha habido contacto físico... o eso creo. Aún así el otro día, volvió a llegar tarde, mi madre y yo veíamos tranquilamente una película en el sofá. Ella estaba casi dormida y a mí me quedaba poco. Cuando lo vi me alejé de él y comencé a correr sin querer por la escalera. Lamentablemente me pilló por el tobillo y después me hizo esto poco a poco. Sufrí mucho Liam.... pero no quería decirte nada.-Con lágrimas en los ojos se subió un poco la camiseta y se puso de espaldas, enseñando cortes y magulladuras. Se dio rápidamente la vuelta.-Y ayer por la noche... intentó ahogarme mientras me bañaba en la piscina del jardín, no me percaté de que estaba allí. Y.. y.. lo intentó pero forcejeé con él y al final pude salir. Me persiguió y fue cuando se dio un gran golpe en la cabeza. Aún así sigue vivo. Pero no me lo va a perdonar Liam, yo sé que no...
Él le abrazó fuertemente contra su pecho mientras ella seguía llorando.
-Tranquila.-Le dijo.-Él no va a hacerte más daño. Me tienes a mí y no lo voy a consentir. Va a tener que pisar antes mi cadáver.
La chica le tocó el pelo con sumo cuidado.
-Pensé que te alejarías para que a ti no te pasara nada y lo veía comprensible...
-De eso nada. Estoy contigo hasta el final.
Se dieron un beso con delicadeza asumiendo toda aquella carga entre ambos, esa carga que en solo un instante podría derrumbarse...
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Aquí el capítulo que os prometí! El primero de la segunda temporada!!
Ya tengo puesto los personajes (tanto inactivos como activos ahora mismo) Ya estáis ahí chicas jeje :)  Y además me gustaría que pasárais poorque he cambiado las fotos de los personajes y ahora son... diferentes. Más mayores  (un añito jeje) y con tantas cosas como han pasado puees...
Además aquí véis a Kesha que es una de las que más ha cambiado junto con otro personaje (que ya lo descubriréis jeje)
En este cap han aparecido unas y en el otro aparecerán otras y después iré variando según me venga la inspiración de la pareja XD
Tal vez cambia de nuevo la cabecera (Por lo de Ryan) Y además porque no me agradan demasiado las fotitos. Puede que solo penga un título del blog sin cabecera ni nada porque no se me viene inspiración ninguna, pero bueno.. jeje.
Y esoo, que espero que dejen su lindito comentario y que cualquier cosa ahora os dejo mi correo por si tenéis sugerencias, ideas. También podéis ponerla en el apartado de sugerencias.
laamistadesunsecreto@gmail.com
Ya está! Muchas gracias a todoos, porque gracias a vosotros este blog sigue en pie dia a dia :)
Besitoos :)
PD: Espero que les haya gustado el capítulo jiji.